Policía teme que venezolanos sean captados por mafias del narcotráfico

El martes fue detenido en el aeropuerto  Albert Josué Medina Suárez, un ciudadano venezolano de 29 años quien pretendía llevar a Punta cana más de 5 kilos de clorhidrato de cocaína. Fue sorprendido en el aeropuerto Jorge Chávez por agentes de la Dirandro.

El martes fue detenido en el aeropuerto  Albert Josué Medina Suárez, un ciudadano venezolano de 29 años quien pretendía llevar a Punta cana más de 5 kilos de clorhidrato de cocaína. Fue sorprendido en el aeropuerto Jorge Chávez por agentes de la Dirandro.

No importan las nacionalidades, tampoco los oficios. Pueden ser albañiles, electricistas, técnicos, mecánicos, enfermeras y personas con carreras universitarias. Lo que buscan las mafias del narcotráfico es gente vulnerable que no tengan trabajo para que no puedan rechazar la oferta de 3, 4 o 5 mil dólares para sacar droga del país.

En ese sentido la Dirección Antidrogas teme que estas mafias estén tras los pasos de ciudadanos venezolanos que han ingresado al país en busca de nuevas oportunidades.

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El martes último ocurrió lo que se temía. Fue atrapado el ciudadano venezolano Albert Josué Medina Suárez (29). Agentes de la Dirandro lo sorprendieron cuando tenía todo listo para viajar a Punta Cana, en República Dominicana, con 5 kilos 23 gramos de clorhidrato de cocaína.

La droga estaba oculta en su maleta de fibra e iba encuenta en 10 bolsas de plástico, camufladas entre sus prendas de vestir.

Ese mismo día fueron detenidos el italiano Salvatore Stampa (30) y la mexicana Miriam Grisel Rosales Gómez (48). Ambos llevaban poco más de 3 kilos de cocaína cada uno en maletas de doble espesos. Los dpos se iban a París, Francia.

La policía antidrogas dice que el estupefaciente puede salir del país ingestada en el cuerpo de los burriers u oculto entre la ropa o equipajes.

Señalan que los principales requisitos que tienen que tener los potenciales burriers son el desenvolvimiento para aparentar ser turistas y una tranquilidad a prueba de controles policiales. “Ya conocemos esos perfiles”, asegura un agente.

En caso de ser detenidos, dice el investigador, si guardan silencio y no delatan a los eslabones superiores de la organización se aseguran el pago de los honorarios de los abogados.

El control en el aeropuerto Jorge Chávez se ha intensificado, asegura el jefe de la Dirandro, general Héctor Loayza.

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