VIH: ¿Existe una cura para el virus de la inmunodeficiencia humana?

Desde la aparición del VIH hasta la actualidad solo dos pacientes han reaccionado de forma positiva a las pruebas para curar el virus de la inmunodeficiencia.

Desde la aparición del VIH hasta la actualidad solo dos pacientes han reaccionado de forma positiva a las pruebas para curar el virus de la inmunodeficiencia.

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es la primera fase de una infección que podría convertirse en SIDA si no es tratada a tiempo.

Especialistas de la salud aseguran que si el VIH no es tratado en los 10 primeros años, es probable que se padezca de su fase más avanzada: el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)

Desde 1981, año en el que empezaron las investigaciones sobre el VIH, hasta la actualidad, los científicos han logrado que solo dos personas se curen: el "Paciente de Londres" y el "Paciente de Berlín".

Te explicamos más detalles sobre esta infección en esta nota.

¿Qué es el VIH?

El VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana es una infección que afecta el sistema inmunológico permitiendo que enfermedades oportunistas provoquen la muerte.

Las personas con VIH tienen mayor probabilidad de sufrir el desarrollo de males en su organismo por la desaparición de las celúlas CD4, cuya función es combatir infecciones y algunos tipos de cáncer.

Cuando el virus ingresa, estas células tratan de impedir que su efecto se desarrolle, pero no lo logran porque la enfermedad fuerza al organismo a producir otras nuevas capaces de bloquearlo.

Aunque este hecho puede evitarse a través de un tratamiento y los síntomas no siempre se evidencien, quienes lo padecen pueden transmitirlo a cualquier persona.

¿Qué es el SIDA?

El Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida es la etapa más avanzada del VIH. Por ello, se afirma que una persona con SIDA tiene el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Pero alguien con VIH no siempre llega a tener SIDA.

Se puede asegurar que una persona tiene SIDA cuando se comprueba que la cantidad de sus celúlas CD4 son mínimas.

En esta fase, el organismo se encuentra más débil y no puede recuperarse fácilmente de enfermedades que una persona sin el virus sí podría.

A diferencia del VIH, el SIDA puede llegar a provocar la muerte.

¿Cómo se contagia el VIH?

El VIH puede contagiarse a través del contacto de líquidos corporales de una persona que tiene el virus. Las sustancias pueden ser: sangre, semen, líquido preseminal, secreciones vaginales, secreciones rectales y leche materna.

Las vías de propagación del VIH son dos y se denominan "transmisión del virus" y "transmisión maternoinfantil". El primero hace referencia al contagio del virus de una persona a otra y el segundo a la infección de una madre a su hijo mediante el parto o la lactancia materna.

El virus de la inmunodeficiencia también se propaga cuando una persona que lo tiene comparte la aguja con la que se drogó o tatuó a otra persona.

Esta afección no se transmite mediante la saliva o los besos, ni por consumir alimentos mediante el tenedor o la cuchara que utilizaron las personas que lo tienen.

Tampoco se puede tener el virus por dar la mano o estar cerca de alguien con VIH que estornuda o toce.

¿Cuáles son los síntomas del VIH y del SIDA?

Los primeros síntomas del VIH se presentan después de 2 o 4 semanas desde que el virus ingresó al organismo.

Estos son similares a los que siente una persona con gripe o fiebre y pueden durar de una a varias semanas. En los próximos meses, el virus va avanzando en el organismo en concentraciones bajas.

No es hasta después de varios años que las enfermedades oportunistas aparecen. Cuando sucede, se afirma que el paciente tiene el SIDA.

Generalmente, las personas que tienen el virus lucen sanas durante bastante tiempo, indicador que puede persistir si es que se sigue el tratamiento.

¿Cómo puedo prevenir el VIH?

El riesgo de la infección del VIH se reducirán siempre y cuando se utilicen condones durante las relaciones sexuales, no se tengan muchas parejas sexuales y no se comparta el mismo equipo para inyectarse una droga.

Las personas que tienen temor a contraer el virus pueden seguir el tratamiento de la profilaxis previa a la exposición (PrEP), previa consulta médica. Este consiste en ingerir un medicamento específico contra el VIH durante todos los días para evitar la transmisión del virus de la inmunodeficiencia.

Las madres con VIH también puede reducir el contagio del virus a sus hijos si es que consumen los medicamentos que el médico les ordene.

¿Cómo se diagnostica el VIH?

Los síntomas del VIH son difíciles de identificar por el gran parecido que tienen con los de la fiebre o gripe.

Por ello, se recomienda descartarlo a través de uno de estos test: la prueba ELISA y la prueba rápida.

Para determinar que una persona tiene el virus mediante el primer test, el especialista extraerá sangre y lo analizará en un laboratorio.

Mientras que la prueba rápida, solo requiere que se coloquen unas gotas de sangre en una tira reactiva, cuyo resultado se obtiene luego de veinte minutos.

Si es que mediante una de las dos vías se concluye que la persona tiene el VIH, esta tendrá que someterse a una prueba de laboratorio llamada Western Blot.

Estos análisis no requieren de orden médica. Además son confidenciales.

En caso el resultado sea positivo, el paciente debe saber lo siguiente:

- Los anticuerpos del VIH se encuentran en la sangre de su cuerpo.

- No tiene SIDA.

- Puede transmitir el virus de la inmunodeficiencia a otra persona.

- Deberá usar preservativos cuando mantenga relaciones sexuales con alguien para evitar el riesgo de la reinfección del virus.

- Si es que es una mujer embarazada, tendrá que seguir un tratamiento para no transmitir el virus a su bebé.

¿Cuál es el tratamiento del VIH y del SIDA?

La cantidad de células CD4 pueden seguir siendo más que las que produce el virus si es que se sigue el tratamiento antirretroviral (TAR).

Este consiste en consumir medicación prescrita por un doctor para evitar que el VIH se multiplique en el organismo y se reduzca su concentración. El objetivo es que no se produzca el SIDA.

Aunque en los últimos años, los científicos han concluido avances importantes respecto a la cura del VIH, esta aún no es oficial.

Por ello, se puede seguir afirmando que el VIH no tiene cura. El tratamiento solo hace que las personas que lo tienen vivan más.

Cura del VIH

El "Paciente de Berlín" y el "Paciente de Londres" son las únicas personas que han mostrado buenos resultados luego de haberse sometido a un trasplante de médula ósea 

Ambos casos son similares. Thimoty Brown, el "Paciente de Berlín", fue el primero en ser declarado curado del VIH en 2007.

El segundo, también conocido como "Paciente de Londres", lleva un año y medio sin medicarse para impedir el crecimiento del virus en su organismo, por lo que los científicos aseguran que estaría curado aunque el caso sea "demasiado prematuro".

Ambos recibieron la donación del gen CCR5 disfuncional junto a otros pacientes que, a diferencia de ellos, volvieron a tener el virus de la inmunodeficiencia.

"Nadie dudaba de la veracidad sobre el 'Paciente de Berlín', pero era un solo paciente. ¿Y cuál de las muchas cosas que se le hicieron contribuyó a la aparente curación? No estaba claro que se pudiese repetir", declaró Daniel Kuritzke, jefe de enfermedades infecciosas del Hostital Brigham and Women's de Boston, al diario The Washington Post.

Según la doctora Annemarie Wensing, viróloga del Centro Médico Universitario de Utrecht, este avance incrementará las esperanzas de las personas que esperan que la cura del VIH se detecte.

La opción de los transplantes de médula queda descartada por el alto riesgo que acarrean. Sin embargo, el VIH podría curarse mediante células inmunes parecidas.

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