Representar

¿Puede el nuevo Congreso aumentar la percepción de representatividad? Por supuesto que sí, manteniendo la oreja pegada a los principales deseos de la población.

Mirko Lauer
08 Feb 2020 | 5:37 h

Datum ha detectado que solo 32% se siente representado por el Congreso recién elegido, mientras que 53% no. ¿Qué quiere decir la pregunta? Quizás quiere decir algo así como que si más allá del partido o la persona por quien cada elector votó, el conjunto de los encuestados considera al nuevo Congreso una corporación aceptable, o cuando menos razonable.

En tales términos, 32% de representatividad puede ser razonable, si consideramos que nadie votó por un partido con más de 10% de los resultados. Es como sentirse cómodo con la agrupación por la que se votó, y luego un par más. Mucho mejor cifra que los altísimos porcentajes de desaprobación del Congreso disuelto en octubre. Aunque representar no es lo mismo que ser aprobado.

Pero hay una mayoría a la que no le gusta el nuevo Congreso, la cual se parece al número de quienes por diversas razones no ayudaron a decidir el resultado. Por definición esas personas sienten que no las representará nadie en el hemiciclo. Quizás una parte de ellos simplemente no aprobaron la elección misma, o las candidaturas, o están esperando la próxima.

Hay varias aproximaciones en todo esto. En una el conjunto de parlamentarios representa al pueblo en su conjunto, a quienes votaron y a quienes no. En otra cada partido o congresista representa a quienes votaron por él, o incluso si no votaron por él. O bien representa a quienes (gratamente sorprendidos) no lo eligieron, pero ahora comparten algunas de sus propuestas legislativas.

Vemos, pues, que son diferentes usos para la misma palabra. Con lo cual en el fondo los consultados están respondiendo a distintas preguntas. En una el tema es el partidismo. En otra es que las elecciones se hayan producido (“soy mejor que ese Congreso”). En algunas podría ser la legitimidad del sistema democrático, y hasta el deseo de una nueva Constitución.

¿Puede el nuevo Congreso aumentar la percepción de representatividad? Por supuesto que sí, manteniendo la oreja pegada a los principales deseos de la población. No necesariamente significa atender a las encuestas o los medios. Quizás es más importante dedicarse a sondear a las poblaciones de donde fueron elegidos, y aquellas donde no lo fueron.