Del trolleo al hecho, hay poco trecho

Paola Ugaz (*)

Paola Ugaz
Columnista invitada
14 09 2019 | 08:30h

La escena se ha vuelto tristemente conocida: un grupo de hombres y mujeres trasladan consignas y lemas difamatorios de las redes sociales a la calle. Se hacen llamar “La resistencia” y se autofelicitan de atacar en vivo a periodistas y todo aquel que no piense como ellos.

“En Lima, hashtag que ponemos es tendencia. Hacemos tendencia. Movemos. Pero el enemigo es mucho más poderoso”, les dijo la congresista y presidenta de la comisión de Constitución, Rosa María Bartra, a “La resistencia” en un evento donde también participó el ex magistrado Javier Villa Stein.

El lunes pasado este grupo cruzó una línea peligrosa: atacó físicamente a los miembros del IDEELE que acudieron a una audiencia por un caso de difamación que se sigue contra el ex magistrado supremo Javier Villa Stein. El IDEELE –organización en la que Gustavo Gorriti fundó en el 2010 IDL reporteros*– ha decidido demandar a todo aquel personaje que los difame en redes sociales.

“Hacer periodismo de investigación en Latinoamérica y en otros lados del mundo tiene dos partes: la primera parte es la investigación en sí misma, con todos sus grandes desafíos y la segunda parte, de la que no se habla mucho, es la defensa de la investigación, y esa es casi tan compleja o a veces más que la investigación misma”, ha dicho Gustavo Gorriti, sobre el desafío que significa destapar a la vez los casos Lavajuez y Lavajato.

El grupo dirigido por Juan José Muñico Gonzales convirtió el gruñido en redes sociales en ataques físicos, hecho que en un país con un largo historial de violencia debería alertarnos del peligro de fomentar la violencia contra los periodistas.

En una entrevista reciente, la congresista Rosa María Bartra reiteró “en tiempos como este, todos somos la resistencia”.

“Ahora no les gusta cuando en forma pacífica los ciudadanos se manifiestan en contra de ustedes. Además de cobardes, llorones. Viva la RESISTENCIA”, respondió Héctor Becerril, tras los ataques al IDEELE.

Que el ataque haya quedado impune y que la solidaridad ha escaseado prueba que el mensaje difamatorio y fanático donde los periodistas se vuelven el enemigo a perseguir, se ha difundido y ha permeado a un sector de la población.

La grita de los trolls también cancela a gritos lo más importante: la reflexión tras las revelaciones del caso Lavajato que implican a nuestros ex presidentes del 2001 al 2016. A dos años del bicentenario de la independencia, se vienen nuevas revelaciones desde Brasil, anunciadas por el Fiscal en jefe del caso Lavajato, Rafael Vela; que serán claves para legarles un país limpio a las nuevas generaciones.

“Tenemos que escoger, ¿qué sociedad queremos tener?, si es una sociedad donde la impunidad sea la regla y en donde las presiones, que son parte de fuerzas ajenas a la legalidad, encuentren un correlato dentro del esfuerzo de respuesta social ante la corrupción”, indicó Vela al resumir los ataques contra los fiscales que cubren el caso y que de rebote afectan a la prensa que investiga el caso Lavajato.

La inmensidad de la corrupción del caso Lavajato no desaparecerá por chilla de los trolls, pero es hora de alertar del peligro físico que corre IDL reporteros. El silencio dejó de ser una opción. La defensa del buen periodismo nos hará un mejor país. Es hora de recordarlo.

(*) Periodista.