Odebrecht interminable

“Es razonable asumir que las delaciones Odebrecht, las nuevas y el perfeccionamiento de las ya conocidas, seguirán marcando el paso de la política en las próximas elecciones”.

Mirko Lauer
13 M09 2019 | 01:09h

Las delaciones de Jorge Barata como vocero de Odebrecht han continuado desplazándose hacia niveles más bajos del mundo administrativo. Los datos sobre coimas en grandes proyectos de construcción han cedido el paso a obras menores. De los políticos de primera línea la cosa se ha deslizado hacia gobernadores regionales, y ahora último hacia dinero electoral a congresistas.

Como corresponde a una empresa tan grande y tan activa, ahora el mapa de los sobornos de Odebrecht cubre una porción importante del territorio nacional, como una mancha de aceite en expansión. Comenzamos preguntándonos quién más iba a caer en esa mancha. Ahora tenemos que preguntarnos quiénes son los que van a salvarse de ella.

En cierto modo el volumen del escándalo se anunció desde el primer día, con la noticia de que más de 70 funcionarios tenían cosas que contar sobre la corrupción promovida por su empresa en el Perú. Sin embargo, la delación Odebrecht no ha sido un chorro constante, sino un material que venía con una agenda propia: salvar lo más posible de los activos de la empresa en el país.

Así, lo que hoy sabemos sobre Odebrecht es algo que el trabajo de los fiscales ha tenido que irles arrancando paso a paso. Una ardua investigación, pero también una complicada negociación, acerca de la cual pareciera que no terminamos de conocerlo todo. El avance ha ido llevando a la política peruana de zamacón en zamacón.

A punto de cumplir tres años, el proceso empieza a parecer inagotable, y en cierto sentido tal vez lo sea. Al menos el stock de recuerdos, archivos digitales, o documentos físicos sigue prodigándose. Al grado de que algunos políticos irritados le reclaman que todo se entregue de una vez. Pero quizás la justicia peruana no tiene cómo asumir todo ese tesoro de un solo golpe.

Es razonable asumir que las delaciones Odebrecht, las nuevas y el perfeccionamiento de las ya conocidas, seguirán marcando el paso de la política en las próximas elecciones, no importa en qué año. Como hay más empresas brasileñas que la de Barata, debemos hacernos la idea de un futuro sembrado de trampas radiactivas por todas partes. Un persistente Chernóbil de las éticas pública y empresarial.