Julio Cotler (1932-2019)

Sinesio López
18 04 2019 | 00:28h

“Julio Cotler no fue un académico puro e incontaminado. Como ciudadano e intelectual participó en las luchas por la democracia en el Perú”.

Las ciencias sociales han sufrido duros y crueles remezones en los últimos meses. Tres personajes centrales de las ciencias sociales, Aníbal Quijano, Julio Cotler y Gonzalo Portocarrero, nos han abandonado dejando una valla muy alta en el desarrollo del pensamiento social y político. 

Julio Cotler fue uno de los más destacados intelectuales del Perú del siglo XX y XXI. Pertenece a la generación de los 50 cuyos integrantes brillan con luz propia en las diversas disciplinas intelectuales que cultivan.

Estudió y se graduó como antropólogo en la UNMSM. Pero la profesión que ha ejercido con mayor dedicación y con brillantes resultados es la de sociólogo graduado en la Universidad de Burdeos bajo la dirección del destacado peruanista Francois Bourricaud. Y han sido la sociología política y la política comparada las disciplinas que mejor cultivó y con la que produjo las contribuciones más importantes en el campo de las ciencias sociales. 

Clases, Estado y nación, su libro paradigmático, no sólo nos ofreció una nueva y consistente visión del Perú y una gran contribución a la historia de las ideas sino que también ha incidido en la historia social. El libro no sólo es estudiado y discutido en las aulas universitarias sino también en los colegios de secundaria. Es un éxito editorial. 

Además de investigador, Julio Cotler fue un destacado profesor Universitario. Fue profesor de Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Cotler nos enseñó a los jóvenes impetuosos y propensos con frecuencia al dogmatismo que el blanco y el negro no son los únicos colores de las cosas, que los matices existen y que la teoría, como decía el Fausto de Goethe, es gris, pero el árbol de la vida es verde.

Julio Cotler no fue un académico puro e incontaminado. Como ciudadano e intelectual participó en las luchas por la democracia en el Perú, contra la dominación oligárquica y la dictadura de Odría desde las posiciones de la izquierda,  contra la dictadura reformista y populista del general Velasco Alvarado a la que combatió desde las trincheras de la Revista Sociedad y Política, lo que le valió la deportación a Méjico, en los ochenta contra el terrorismo y contra la violación de los derechos humanos y en los 90 contra el gobierno autoritario de Alberto Fujimori desde las trincheras del Foro Democrático.