Huancavelica: Ministerio Público entrega restos de víctimas desaparecidas en Angaraes

Oscar Chumpitaz
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En ceremonia de entrega digna y restitución de restos de seis víctimas, que habría sido asesinadas por miembros del Ejército Peruano, en época del terrorismo que sufrió nuestro país entre los años 1980 y 2000.

El Ministerio Público hizo entrega de los restos de seis víctimas que habrían sido asesinadas por miembros del Ejército Peruano en el distrito de Lircay, en Huancavelica, durante la época de violencia terrorista que sufrió nuestro país entre los años 1980 y 2000.

La ceremonia de entrega digna y restitución de restos fue realizada íntegramente en quechua, en la provincia de Angaraes, con la presencia del presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Huancavelica, Miguel Ángel Ramos Ríos; y la directora de Investigación Forense de la Dirección de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia, Giselle Canales Becerra.

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Durante su intervención, el fiscal Ramos Ríos informó que los restos fueron exhumados en los cementerios de las comunidades de Buenos Aires y Parco Chacapunco, donde fueron enterrados de forma clandestina, tras ser asesinados por un grupo de militares, según testimonios de los familiares. Los restos fueron sometidos en octubre del año pasado a diversos procedimientos a cargo del Equipo Forense Especializado de Ayacucho, como pruebas de ADN, que permitieron establecer las identidades de las víctimas.

Asimismo, el representante del Ministerio Público reafirmó el compromiso de la institución en la búsqueda de la verdad para determinar la responsabilidad en los casos de ejecuciones extrajudiciales, ocurridas en la región durante la época del terrorismo.

“Aunque la pérdida de estos hombres y mujeres es irreparable, con este acto reparador ayudaremos a sanar el circulo de dolor que aqueja a sus familiares directos”, concluyó el fiscal superior tras resaltar la función del Ministerio Público en la defensa de los derechos humanos.

La ceremonia contempló un acto litúrgico tras la cual se procedió a la entrega de los restos óseos a los familiares, quienes se dirigieron al local del anexo Buenos Aires-Parco-Chacapunco, donde a pesar del tiempo transcurrido se apreciaron escenas de dolor y cánticos de despedida en quechua, mientras los féretros blancos eran trasladados a los cementerios de la zona, donde les dieron cristiana sepultura.