El otro desagüe

Raúl Tola
16 Mar 2019 | 0:30 h

“El exalcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, mientras estuvo al frente de la Municipalidad, tuvo a OAS como su constructora favorita”.

Luego de retrasarse por la repentina muerte de su accionista mayoritario, en marzo de 2018 OAS firmó un acuerdo de colaboración eficaz con la justicia brasileña. Éste se mantuvo en secreto hasta febrero pasado, cuando se reveló que la empresa dirigida por Leo Pinheiro mantuvo unas prácticas corruptas muy similares a Odebrecht, habiendo repartido unos US$ 33 millones en sobornos a políticos brasileños.

Esto viene a cuento porque esta semana representantes de la justicia peruana y de la constructora firmaron un acta de acogimiento a beneficios por colaboración eficaz, primer paso para un acuerdo de colaboración. Si esta negociación llega a buen puerto —ojalá así sea— podríamos vivir un segundo tiempo de revelaciones luego del caso Odebrecht, que tendría los efectos de un repase sobre nuestra clase política y abriría nuevos frentes.

En su momento se informó que Pinheiro pagó unos US$ 450 mil al publicista Valdemir Garreta para intervenir en la campaña presidencial de Ollanta Humala en 2011. Esto lanza sospechas sobre las licitaciones que OAS ganó durante el gobierno nacionalista: las carreteras Lima-Canta y Quilca-Matarani y el Centro de Convenciones de San Borja, que suman un total de US$ 511 millones. Una delación podría ayudar a cerrar este caso y comprometería más la situación de Humala.

Lo mismo pasaría con Susana Villarán, cuestionada por recibir US$ 3 millones de Odebrecht y US$ 1 millón de OAS para la campaña por el «No» a su revocatoria, y por beneficiar a ambas constructoras con el proyecto «Vía Parque Rímac». Y con Alan García, que durante la gestión de Enrique Cornejo en el MTC entregó a OAS la concesión del Trasvase Huascacocha–Rímac por casi US$ 100 millones.

Pero la apertura de este nuevo desagüe arrastraría a una figura que hasta ahora ha pasado en puntas de pie en medio de tanta denuncia: el exalcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, que mientras estuvo al frente de la Municipalidad, tuvo a OAS como su constructora favorita. Tanta fue su intimidad con ella que, con la abogada Giselle Zegarra como intermediaria, habría llegado a coordinar directamente con Pinheiro el retiro de la publicidad de «Vía Parque Rímac» y a bloquear la firma del proyecto «Río Verde» (el dinero destinado a este lo empleó para financiar el cuestionado by-pass de 28 de Julio, también construido por OAS), cuando la gestión de Susana Villarán ya estaba por concluir.

Va llegando la hora de que todos hablen, incluso los que se hacen los mudos, y de que refundemos esta clase política donde nadie parece que se salva.