Hinostroza habría usado su cargo para conseguir un iPhone para su hija [NUEVO AUDIO]

Una nueva grabación esconde una curiosa historia del suspendido juez supremo y la forma cómo hizo para obtener un equipo telefónico haciendo unas llamadas.

Una nueva grabación esconde una curiosa historia del suspendido juez supremo y la forma cómo hizo para obtener un equipo telefónico haciendo unas llamadas.

César Hinostroza Pariachi usaba su condición de juez supremo para resolver hasta sus cotidianidades, según revela un nuevo audio publicado esta noche por el portal IDL-Reporteros

El miércoles 7 de marzo, el magistrado necesitaba resolver un problema y para ello se comunicó con una misteriosa mujer, al parecer, de nacionalidad china. Hinostroza quería un nuevo iPhone para una de sus hijas porque su celular se le había malogrado.

“Lo que te quería pedir es, como siempre me apoyas, un aparato que se le ha malogrado a mi hija, un iPhone. [...] Pero es urgente porque se le ha malogrado y está incomunicada. Yo no sé si puedas; mañana es jueves, entre el jueves y viernes puede ser”, le comenta el magistrado.

“Sí por favor, es urgente, porque ya tu sabes que yo te voy a apoyar siempre”, agrega. Su interlocutora acepta ayudarlo y le dice que el viernes lo visitará en su oficina por este tema.

Dos días después, el viernes 9 de marzo, Hinostroza habla por teléfono con su hija, quien le recuerda que ya le mandó por Whatsapp el modelo de celular. Luego ella insiste: “Pero no te olvides, ah”. Hinostroza contesta: “Sí, va a venir ahora. A ver la señora, ¿ya?”.

Ese mismo día, horas después, César Hinostroza llama a su esposa que estaba en ese momento con su hija, ambas en un vehículo. La mujer pone la llamada en altavoz y los tres protagonizan la siguiente conversación:  

César Hinostroza (CH): ¿A qué hora tienes que ir tú a tu reunión, temprano?

Esposa (E): No, la hora es temprano, creo que es. Tengo que ir temprano porque…

(CH): Mándame todos los datos por teléfono, no, por mensaje.

(E): Ya, ya amor.

(CH): La hora a la cual te recojo, qué quieres, a qué hora…

(E): Ya. Temprano también porque mañana tengo clase a las siete de la mañana, tengo que levantarme tempranito.

(CH): Te vas a quedar dormida, ah.

(E): Ah, sí pues. Ya mi amor.

(CH): Ya cholita. Dile a mi hija que le estoy llevando su celu.

(E)/Hija (H): ¡Oh yeah! (Risas).

(E): Ya mi amor.

(H): Gracias papá.

(CH): Sí, pero hay que cuidar duro porque sino nunca más, ah. Ya, ya conversamos mamá, besitos.

(H): Ya papi.

(E): Chiquita nomás, ¿no?

(H): Sí.

(CH): ¿Cómo?

(E): Chiquita nomás porque el grande no le gusta a ella.

(CH): No, lo que hay porque también no vas a escoger pues.

(H): No sé qué habrás traído, te mandé el modelo.

(CH): Lo importante es que tenga, aunque sea una… ¿cómo se llamaba antes? Un tronco.

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