Serenos no letales, por Mirko Lauer

Poner armas, incluso no letales, en manos de un sereno implica lanzarlo a confrontar sistemáticamente (en oposición a ocasionalmente) al crimen violento en el distrito.

Serenos no letales, por Mirko Lauer
Serenos no letales, por Mirko Lauer

El paso de los serenos de cero armas a cargar las llamadas armas no letales es un asunto complicado. Esta institución municipal fue creada para intervenir en problemas menores en los vecindarios. Para situaciones algo más peligrosas se estableció el patrullaje integrado, con serenos y policías (estos sí armados) circulando en un mismo vehículo.

Los entendidos nos dicen que en verdad no existen armas que no son letales, sino solo armas menos letales. Hay diferencias. Las armas letales buscan eliminar la capacidad de resistir del adversario. Las menos letales intentan neutralizar su voluntad de resistir. En esa diferencia entre capacidad y voluntad puede estar todo el asunto.

Poner armas, incluso no letales, en manos de un sereno implica lanzarlo a confrontar sistemáticamente (en oposición a ocasionalmente) al crimen violento en el distrito. Pero si ese va a ser el encargo, se necesita más que un bastón de policía o un aerosol de pimienta. Debe cambiar la organización y el entrenamiento. Entonces, ¿no estamos ante una tarea para la Policía misma?

Si los serenos semiarmados van a asumir la tarea dura frente a los hampones curtidos que se multiplican, ¿quién se va a encargar de tareas suaves, como llamar al orden a los vecinos que arman fiestas bullangueras? Son dos tareas diferentes, y a la vez dos tipos de costo, y dos tipos de aproximación a los civiles que están en falta venial.

Hay en todo esto una gradualidad. Al infractor que solo es un desconsiderado o sinvergüenza de edificio lo de las armas no lo toca. Pero el ladrón muy avezado ya sabe que más le conviene portar armas, esas sí letales. Con un serenazgo desarmado, quizás el hampón hubiera dejado las armas de fuego en casa, o en manos de quien se las alquila ocasionalmente.

Estamos hablando, pues, de una escalada, y quizás también de una carrera armamentista. ¿Ese tipo de nuevo sereno seguirá funcionando como un complemento de la Policía, que fue su designio original? Algo nos dice que la idea de armar no letalmente también a los vecinos está a la vuelta de la esquina.

No sorprende que los alcaldes distritales discrepen entre ellos sobre este tema. No todos los distritos tienen los mismos problemas de seguridad. Allí no cabe legislar una misma talla para todos.