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Élites y masas en el bicentenario (I)

“Desde 1990 en adelante, los que disputan el poder son los caudillos de centro, de derecha y de izquierda. Los partidos históricos han desaparecido y los partidos con dueño no representan a nadie”.

1 Ante la incapacidad de domesticar al presidente Castillo, las élites económicas y el gran partido de los medios concentrados, liderados por El Comercio, se han propuesto desbarrancarlo. Eso no les había pasado con Fujimori, Toledo, García, Humala. Todos ellos fueron fácilmente doblegados por los poderes fácticos para ponerlos a su servicio traicionando a sus electores. Los dueños del Perú están preocupados ahora porque un extraño a sus filas, el más extraño de todos, llegó inesperadamente al poder oficial y no se deja domesticar ni con halagos ni con amenazas. Al caudillo chúcaro que se resiste a la domesticación, las élites y los elitistas le gritan ¡populista!

2. Desde 1990 en adelante, los que disputan el poder son los caudillos de centro, de derecha y de izquierda. Los partidos históricos han desaparecido y los partidos con dueño no representan a nadie. Solo sirven de vientre de alquiler para que los caudillos puedan disputar el poder. Ya no tenemos élites políticas. Ellas han sido reemplazadas informalmente por el partido de los medios concentrados. Hemos vuelto a la era de los caudillos como en el siglo XIX. Tampoco tenemos movimientos sociales ni asociaciones vigorosas. Han sido reemplazados por los movimientos ciudadanos, algunos de ellos aluvionales. El Perú vive también una profunda crisis de representación social.

3. El poder siempre ha sido manejado por las élites políticas, por las élites militares y por las élites económicas con masas indiferentes que solo se activaban y entraban al escenario en períodos de aguda crisis económica y social. El XIX es el siglo de las élites militares, gran parte del siglo XX (1895-1968) es el reino de las élites económicas (con blindaje militar desde 1914 hasta 1956) y de las élites políticas (partidos de notables y partidos de masas). Las masas se hacen presentes con estallidos sociales, revoluciones, movimientos sociales, sociedad civil y partidos políticos en gran parte del siglo XX.

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4. En la primera etapa del siglo XIX (1821-1844), producida la independencia, las élites económicas y políticas (monárquicas y republicanas, conservadoras y liberales) fueron incapaces de tomar las riendas del Estado heredado de la colonia. Llenaron el vacío los caudillos militares que disputaban el poder a punta de guerras civiles y elecciones. Estas servían para legitimar al caudillo triunfante en la guerra civil. Las élites políticas, conservadoras y liberales se convirtieron en válidos (Basadre dixit) de los caudillos militares. Algunos sectores populares, indígenas y urbanos participaron en las guerras civiles y revoluciones exigiendo la eliminación del tributo indígena y de los diezmos o negociando cualquier otra demanda. La multitud urbana de Lima, en 1833, derrotó al ejército de Gamarra en defensa del general Orbegoso, quien había sido legalmente elegido.