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La CIDH en Lima

Observación internacional ajustada a los tratados internacionales.

Arribará en pocas horas al país una misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El propósito de su visita, declarado por la CIDH misma, es observar en terreno la situación de los derechos humanos en el contexto de las protestas sociales relacionadas con la reciente crisis institucional.

No pasa desapercibido que sea el mismo presidente de la CIDH, Joel Hernández, quien lidere la misión y que esté integrada por el relator especial para la Libertad de Expresión, Pedro Vaca, entre otros, y que en su visita se proponga reunir con representantes de la sociedad civil, víctimas de violaciones a los derechos humanos y otros actores relevantes de la política nacional.

La cuestión de los derechos y libertades ha sido decisiva en las protestas contra el golpe parlamentario del 9 de noviembre pasado. Y lo es aún de manera más intensa luego de la decisión adoptada por el Gobierno de remover a la cúpula policial y dar paso a una reforma. Los grupos que propiciaron el golpe y alimentaron la represión –la misión de la CIDH ha debido de acceder a sus declaraciones, comunicados y arengas públicas– incentivan de modo notorio la ruptura de la disciplina policial para evitar las investigaciones y generar un clima de desorden que repercuta en más violaciones de DDHH.

Por otro lado, las víctimas y las organizaciones defensoras de los DDHH no hacen otra cosa que demandar de acuerdo al derecho internacional verdad, justicia, reparación y no repetición.

La CIDH no visitaría el país si no se hubiese producido la vacancia a la que respondieron masivamente y de modo pacífico los ciudadanos en uso legítimo de su derecho a la manifestación. El contexto es de una importancia decisiva porque las violaciones a los DDHH se llevaron a cabo en un clima de demanda democrática. Por esa misma razón visitaron el Perú la misión de observación electoral de la OEA y la misión del Alto Comisionado de los DDHH de las Naciones Unidas.

Al activarse las supervisiones de los derechos y la democracia en el Perú conviene recordar que estas son perfectamente ajustadas a las normas internacionales, toda vez que nuestro país ha suscrito convenios y tratados que lo comprometen en el respeto de las libertades.