“Nuestras aspiraciones se acabaron”: desgarrador relato de una mujer afgana por el régimen talibán

“Hasta ayer hubo bombas, explosiones, mataron a mucha gente, muchas mujeres, niños y no les importa nadie. Han matado a nuestros familiares y amigos”, contó la mujer al borde de las lágrimas.

Durante su régimen de terror entre 1996 a 2001, los talibanes prohibieron la educación y el trabajo para mujeres y niñas. Foto: captura / EFE
Durante su régimen de terror entre 1996 a 2001, los talibanes prohibieron la educación y el trabajo para mujeres y niñas. Foto: captura / EFE
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El regreso de los talibanes al poder en Afganistán ha despertado el miedo en las mujeres, ya que, además de temer por la vida de sus familias, creen que perderán los derechos sociales y económicos ganados durante los últimos 20 años de ocupación estadounidense.

Con la expulsión de los talibanes en 2001, las mujeres dejaron atrás un periodo en el que se les negó la educación y su labor quedaba relegada a tareas domésticas, sin importar su formación o sus empleos previos.

Telemundo conversó con una mujer afgana, a quien por motivos de seguridad se identificó como Miriam, sobre el terror que viven sus parientes en Kabul. Ella teme que, con la llegada de los talibanes, regrese otra era de oscuridad para las mujeres.

“Lo que siento es miedo, mucho miedo, preocupación, tensión y decepción. Estoy muy decepcionada porque teníamos la esperanza de que nuestro país iba mejorar, hemos tenido mucha migración. Nuestras aspiraciones se acabaron”, contó la joven al borde de las lágrimas.

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“Hasta ayer hubo bombas, explosiones, mataron a mucha gente, muchas mujeres, niños y no les importa nadie. Han matado a muchos de nuestros familiares y amigos con bombas, explosiones y ataques en Kabul”, añadió.

Familia en peligro

A Miriam le aterra la idea de que los talibanes acudan en cualquier momento a su hogar porque su hermano trabajó como traductor para el personal estadounidense. “Mi madre por ahora está en la casa y está en shock. Todo lo que hace es llorar y temblar. Teme por mis hermanos y mi hermana. Mis familiares están decepcionados, están llorando. Dicen que si se quedan quizá los van a matar”, narró.

La joven y su familia forman parte de la población afgana que regresó a Afganistán cuando las tropas estadounidenses invadieron el país y expulsaron a los talibanes del poder. Sin embargo, ahora, todas sus esperanzas se esfumaron. “No queríamos terminar así. Creo que para nosotros todo se acabó”.

Miriam, que afirma que su “alma, emociones y todo están en Afganistán”, cree que nunca más volverá a ver a su familia.

“Reviso mi teléfono para saber si mi hermano está vivo, si mi hermana está viva, si ha habido un ataque o no, si ha explotado una bomba o no. Cada día quiero saber si están vivos o no. Todos los días reviso el teléfono para preguntar: ‘¿están vivos?, ¿están en casa?, ¿dónde están?”, explicó.

Durante su régimen de terror entre 1996 a 2001, los talibanes prohibieron la educación y el trabajo para mujeres y niñas, además de que restringieron su acceso a la atención médica.

“Los talibanes dijeron que las chicas podían ir a la escuela, solo hasta noveno grado. Que ningún hombre podía ir a la secundaria o a la escuela de las chicas, también que debían usar burka o hiyab para ir a clases. Las mujeres tampoco pueden salir si no es con un hombre y no las dejan ir a la universidad. Dicen que por ahora las universidades están cerradas”, concluyó Miriam.

Actualmente, 3,5 millones de niñas asisten a la escuela, más del 25% de los miembros del Parlamento son mujeres, así como casi el 30% de las empleadas en las instituciones de la administración pública; algunas de ellas, incluso, ocupan cargos de alto nivel como ministras y embajadoras de las principales misiones extranjeras. Pero con el regreso del Talibán todo es incierto.