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“Voy a quedarme con mi gente”: políticas de Afganistán deciden quedarse pese a talibanes

En medio de la ofensiva de los fundamentalistas islámicos, el retiro de varios ministros, parlamentarios y el presidente, y la terrible situación que se vislumbra para las mujeres en el país, varias políticas afganas han decidido quedarse para ayudar a la población.

Elay Ershad, parlamentaria afgana, no se marchará de Kabul. Foto: composición/ STRINGER-EFE
Elay Ershad, parlamentaria afgana, no se marchará de Kabul. Foto: composición/ STRINGER-EFE
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Los ojos del mundo están dirigidos a Afganistán luego de la toma de Kabul por parte de los talibanes. Muchos han empezado a huir, el aeropuerto de la capital afgana es un caos con centenares de personas tratando de escapar. A pesar de que los líderes islamistas afirmaron que respetarían los derechos humanos, enfatizando en los de las mujeres, muchas desconfían de esas promesas debido a que prevén el regreso de las practicas del pasado que limitaban sus libertades y afectaban su integridad.

En esta situación, Elay Ershad, miembro del parlamento afgano, ha decidido quedarse. En una entrevista radiofónica que tuvo con Radio 4 de la BBC, desde Kabul, indicó que es momento de ser responsable con la población y no huir, como lo han hecho varios políticos de esa región.

Un verdadero líder nunca abandonaría a su gente. (…) La mayoría de los ministros y la mayoría de los miembros del parlamento ya han abandonado el país. Yo quiero quedarme con mi gente. Es el momento en el que la gente necesita ver honestidad”, señala Elay.

Hay que recordar que el presidente afgano, Ashraf Ghani, se marchó de su nación este domingo 15 de agosto y renunció a su cargo. Según sus declaraciones, lo hizo para “evitar un derrame de sangre” tras la llegada de los talibanes a Kabul.

“Los talibanes han dicho que ya no son los mismos que en la década de los 90. Dicen que han cambiado y que van a dejar a las mujeres trabajar e ir al colegio. No se puede decir nada si esto sucederá o no, pero la población tiene miedo y tiene necesidades. Así que voy a quedarme al menos para consolarlos”, continuó manifestando la parlamentaria.

La política afgana cerró la entrevista volviendo a mostrar sus dudas sobre el futuro de su país, pero mencionó que lo primero que se tiene que hacer es ayudar a la población.

Exministra se queda en Afganistán a pesar del miedo

“Tengo miedo, como todas las mujeres en Afganistán”, declara Rangina Hamidi, exministra de Educación de este país en una conversación con BBC.

La exministra de Educación, Rangina Hamidi. Foto: Captura de BBC News

Según sus declaraciones, no ha hecho nada malo y quiere creer que no tendrá que recibir sanción alguna por haber sido parte del Gobierno. Sin embargo, sabe que la situación de permanecer en esa zona no es segura para ella y que podría enfrentarse a consecuencias.

“Supongo que es el precio que pagamos por tratar de hacer de este mundo un poco mejor que cuando llegamos a él, particularmente en Afganistán”, dice.

Hamidi, por ahora, ha reunido a toda su familia en la misma casa. Estar con su hija y sus niños le genera mayor seguridad.

¿Por qué el retorno de los talibanes es “el fin del mundo” para las mujeres en Afganistán?

Durante 1996 y 2001, el Gobierno talibán impuso una visión ultraortodoxa de la ley islámica que impedía a las mujeres estudiar o trabajar, salir de sus casas si no con la compañía de algún miembro masculino de su familia. Además, eran obligadas a llevar el burka (velo integral) en público.

En los últimos veinte años los talibanes estuvieron librando una insurgencia contra las fuerzas aliadas y el gobierno afgano. Foto: STRINGER /EFE

Los talibanes afirmaron en diversas ocasiones que respetarían los derechos humanos si regresaban al poder, enfatizando en los de las mujeres, pero de acuerdo a los “valores islámicos”.

En los últimos días, se ha reportado la poca presencia de mujeres en las calles; han preferido quedarse en casa por el miedo, mientras que los insurgentes continúan con sus patrullas.