EN VIVO - Tokio 2020 EN VIVO: sigue en directo las incidencias del tercer día de competencias

China se niega a colaborar con OMS en nueva investigación sobre origen del coronavirus

Agencia AFP

El director de la OMS ha pedido más estudios en los mercados de animales de Wuhan y de sus alrededores. Foto: AFP
El director de la OMS ha pedido más estudios en los mercados de animales de Wuhan y de sus alrededores. Foto: AFP

Gobierno chino se rehúsa a que el máximo organismo de salud audite sus laboratorios y señala que la propuesta es “una falta de respeto al sentido común y arrogante hacia la ciencia”.

Publicidad

Este jueves 22 de julio, China rechazó la propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de auditar sus laboratorios como parte de una investigación más amplia sobre el origen de la pandemia de coronavirus, una iniciativa calificada como “arrogante”.

Esta propuesta es “una falta de respeto al sentido común y arrogante hacia la ciencia”, declaró a la prensa el viceministro chino de Salud, Zeng Yixin, que dijo que estaba “extremadamente sorprendido”.

La semana anterior, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, propuso efectuar “controles de los laboratorios o establecimientos de investigación activos en la región donde se identificaron los primeros casos en diciembre de 2019”, una referencia a la ciudad de Wuhan, epicentro de la pandemia que sacude al mundo.

El 31 de diciembre de 2019, China reveló a la OMS la existencia de un brote de casos de pulmonía en Wuhan.

La teoría de un escape de un laboratorio chino fue impulsada por la administración estadounidense de Donald Trump (2017-2021), pero descartada por los expertos durante mucho tiempo. Sin embargo, en las últimas semanas vuelve a ser tomada en cuenta en EE. UU.

La oposición de Pekín es “irresponsable” y “peligrosa”, reaccionó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. “No es el momento de obstruir”, añadió.

China combate enérgicamente la teoría de que el coronavirus puede haberse originado en uno de sus laboratorios, en particular el Instituto de Virología de Wuhan, y expandido debido a un escape.

Por otra parte, las autoridades y medios de comunicación del país señalaron regularmente al laboratorio de Fort Detrick, en Estados Unidos, como fuente de la COVID-19. Ubicado cerca de Washington, este espacio está en el corazón de la investigación norteamericana contra el bioterrorismo.

Según el Global Times, un diario chino de tono claramente nacionalista, cinco millones de usuarios de internet en ese país firmaron una petición para abrir una investigación sobre la mencionada instalación.

“No hubo escape”

Por su parte, Yuan Zhiming, uno de los responsables del Instituto de Virología de Wuhan, afirmó en esta jornada que no hubo “ningún escape de patógenos” ni “infección accidental del personal” desde la apertura de este centro en 2018.

El viceministro chino de Salud, Zeng Yixin, respondió a lo que calificó de “rumores” al insistir en que el laboratorio “nunca llevó a cabo investigación de ganancia de función en coronavirus, ni tampoco en un supuesto virus creado artificialmente”.

Sus declaraciones están relacionadas con el tipo de investigación científica que se señala como el origen de una posible fuga.

Bajo una presión creciente por que se investigue el origen de la COVID-19, la OMS solo fue capaz de mandar una misión de expertos internacionales a Wuhan en enero, más de un año después de la aparición del virus.

Recientemente, la agencia de salud de las Naciones Unidas acusó a China de no haber proporcionado los suficientes datos brutos durante esta primera parte de la investigación. Su director general pidió a Pekín que “fuera transparente, abierta y que coopere” en la segunda fase, que incluye auditar laboratorios chinos.

Además, Tedros Adhanom Ghebreyesus solicitó más estudios en los mercados de animales de Wuhan y de sus alrededores.

La respuesta de las autoridades chinas llegó pocos días antes de la visita que este fin de semana realiza al país Wendy Sherman, subsecretaria de Estado de los Estados Unidos, con el objetivo de recuperar las deterioradas relaciones entre ambos países.

Se trata de la reunión de mayor nivel diplomático de la administración del presidente Joe Biden, en un momento de máxima tensión por las críticas cruzadas en torno al origen de la pandemia, los derechos humanos y la ciberseguridad.