Dahman, médico que atendió a la princesa Diana, revela nuevos detalles de la noche de su muerte

Después de más de 20 años, el cirujano Mosef Dahman reveló en qué estado llegó Lady Di al hospital y los esfuerzos para revivir a la princesa.

Se conocen nuevos detalles de la muerte de Diana de Gales. Foto: AFP
Se conocen nuevos detalles de la muerte de Diana de Gales. Foto: AFP
Mundo LR

Han pasado 24 años de aquel atroz día en el cual Diana de Gales perdió la vida en la sala de emergencias del hospital Pitié-Salpêtrière de París. Ese 31 de agosto de 1997 la princesa fue atendida por el médico cirujano MoSef Dahman, quien más de 20 años después ha decidido romper su silencio y abogar por el trabajo realizado por él y todo el equipo de especialistas que trabajaron esa noche.

Dahman declaró que cuando Diana llegó al hospital le hicieron una radiografía, la cual mostró que su pecho estaba sufriendo una hemorragia interna muy grave. Como consecuencia tuvieron que someterla a un drenaje torácico, esta es una extracción del exceso de líquido de la cavidad torácica.

A pesar de los esfuerzos, el drenaje no fue suficiente. Ella necesitaba una intervención más extrema, un masaje cardíaco externo. “Hice este procedimiento para permitirle respirar”, dijo Dahman. “Pero su corazón no podía funcionar correctamente porque le faltaba sangre”.

Horas más tarde, el equipo reconoció que no había nada más que hacer para revivirla. Fue una decisión colegiada. La vida de Diana, princesa de Gales, había terminado. “Luchamos duro, lo intentamos mucho, realmente muchísimo”, dijo el médico.

El cirujano agregó un suceso que ha permanecido guardado en su mente. “Cuando estaba tratando a Diana, usaba mis zuecos blancos. Y obviamente en esa situación no le prestas atención a nada más que a tratar de salvar al paciente. Fue solo a la mañana siguiente cuando noté que mis zuecos estaban manchados con su sangre”, recordó Dahman. “De todos modos, el hospital es muy grande y estaba caminando entre edificios, cuando un francés se me acercó y me dijo: ‘Ah, tus zuecos, me interesan. Quiero comprártelos. Hay sangre azul en ellos”.

El doctor comenta que este hecho lo dejó horrorizado por lo que se negó e inmediatamente limpió sus zapatos.

“Cuando es una princesa y sigues su funeral junto con miles de millones de otras personas, y has tratado de salvarla, eso obviamente te marca. Te marca toda tu vida. Porque es tan terrible que esta hermosa persona haya tenido un final tan trágico”, añadió el cirujano.