EE. UU. debe suspender venta de armas usadas en protestas de Colombia, urge AI

La exigencia de Amnistía Internacional hace referencia al fin de suministro de armamento y equipo con Colombia, hasta que los abusos policiales sean investigados de manera imparcial.

“El papel de Estados Unidos en alimentar los ciclos incesantes de violencia cometidos contra el pueblo de Colombia es indignante”, indicaron desde Amnistía Internacional. Foto: AFP
“El papel de Estados Unidos en alimentar los ciclos incesantes de violencia cometidos contra el pueblo de Colombia es indignante”, indicaron desde Amnistía Internacional. Foto: AFP
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El movimiento global Amnistía Internacional (AI) instó al Gobierno de Estados Unidos a suspender inmediatamente la venta directa e indirecta de armas, equipo y tecnología a Colombia porque son usadas por las fuerzas del orden para reprimir a los manifestantes durante las movilizaciones que dejaron más de 50 fallecidos, según organizaciones sociales.

“El papel de Estados Unidos en alimentar los ciclos incesantes de violencia cometidos contra el pueblo de Colombia es indignante”, manifestó el director de promoción de la oficina de AI en Estados Unidos, Philippe Nassif, en un comunicado de prensa.

La entidad solicitó al secretario de Estado, Antony Blinken, que la Administración del presidente Joe Biden “cese de inmediato el suministro, la venta o la transferencia directa o indirecta de equipo” que ha sido utilizado para contener las protestas.

Esta petición hace referencia al fin del suministro de armamento, equipo y asistencia con las autoridades colombianas, hasta que la fuerza pública “cumpla plenamente con el derecho y las normas internacionales sobre el uso de la fuerza” y los abusos de los agentes sean investigados “de manera independiente e imparcial”.

La nómina incluye la prohibición de los siguientes instrumentos: escopetas, armas pequeñas y municiones, gas lacrimógeno y proyectiles antidisturbios, vehículos blindados, tecnologías de vigilancia de doble uso, capacitación y cualquier otra asistencia técnica o financiera.

Abusos de las fuerzas del orden

En el contexto del paro nacional en Colombia, la comunidad internacional expresó su preocupación por el uso excesivo de la fuerza pública y las múltiples violaciones a los derechos humanos perpetradas por los guardias.

La organización Human Rights Watch (HRW) documentó que la Policía disparó gases lacrimógenos directamente hacia ciudadanos desde un puente, en la ciudad de Cali, durante las manifestaciones del 3 de mayo.

El pasado 12 de mayo, el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) usó un lanzador de proyectiles múltiples de alta velocidad Venom, desde el suelo y de manera horizontal, para reprimir a manifestantes en el municipio de Popayán. “Esta es un arma indiscriminada y es peligrosa usarla de esta forma”, sostuvo José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.

AI denunció que la Policía utilizó lanzadores de proyectiles de gran capacidad Venom y lanzaproyectiles de mano Penn Arms, ambos fabricados por la compañía estadounidense Combined Systems.

En esa línea, el organismo sostiene que Estados Unidos ha sido históricamente uno de los principales proveedores de armas y equipos policiales de Colombia. En consecuencia, tiene una responsabilidad en los “asesinatos, desapariciones, violencia sexual y otras torturas”, y en la “horrenda represión de decenas de manifestaciones” en el país sudamericano, de acuerdo con AI.

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