Ecuador reporta alerta ante hallazgo de ‘variante andina’: ¿por qué preocupa?

Expertos advierten que este linaje es independiente, aunque tiene una mutación similar a las que presentan los de California y de la India.

La Republica
La mutación de la ‘variante andina’ se ubica en una parte del virus conocida como “unión al receptor” o “BCR”. Foto: AFP
Agencia EFE

Por Fernando Arroyo León, corresponsal de EFE.

El Instituto de Microbiología de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) identificó cinco casos de la llamada ‘variante andina’ del nuevo coronavirus, un hallazgo que preocupa a los científicos por las implicaciones que supone su presencia en medio del auge de la pandemia.

El linaje ya fue reportado hace un par de semanas en Chile y Perú y, aunque las investigaciones sobre ella son preliminares, presenta algunos “rasgos que podrían ser preocupantes”, aseveró Patricio Rojas, director del Instituto de Microbiología de la USFQ.

Esta variante ha sido nombrada como “C.37” o también “andina”, porque ha sido identificada de momento en esta área del mundo casi de forma exclusiva. Preocupa porque es independiente, aunque tiene una mutación similar a las que presentan las variantes de California y de la India, añadió el científico.

La mutación de la ‘variante andina’ se ubica en una parte del virus conocida como “unión al receptor” o “BCR”, y en su evolución ha borrado unas secuencias genéticas que, “aparentemente, le podrían dar una ventaja sobre los anticuerpos”.

Sin embargo, Rojas remarcó que este es un estudio aún preliminar que hay que profundizar con nuevas investigaciones en laboratorio, en un proceso que demanda tiempo y recursos.

También en el campo epidemiológico se necesitan estudios para observar cómo la variante se comporta y si genera un aumento en el número de contagios, agregó.

Contagio descontrolado e implicancias

El contagio descontrolado por COVID-19, como actualmente ocurre en Ecuador y en otras partes del mundo, es el caldo de cultivo para la aparición de nuevas variantes que, eventualmente, podrían desplazar a las mutaciones antiguas.

“Cuando hay muchas personas infectándose simultáneamente, el chance de que aparezcan variantes es más alto”, añadió el catedrático tras indicar que esta situación “nos pone en un ambiente de vulnerabilidad”, porque podrían aparecer variantes más resistentes.

Para él, “la vacunación hace una gran diferencia” para limitar las mutaciones y el ejemplo más evidente es el caso de Israel, que ha vacunado a la mayor parte de su población y ha frenado la transmisión del virus.

“Todavía no podemos decir que las vacunas controlen a la variante C.37, pues se necesita más investigación”, agregó Rojas tras explicar que los avances científicos en el país se han dado gracias a los acuerdos entre universidades como la USFQ, la Espíritu Santo (UES), la Técnica Particular de Loja (UTPL) y el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (Inspi).

Gracias a ello se ha podido, de momento, determinar la presencia en Ecuador de tres variantes del virus principal, como la B.1.1.7 o británica, la B.1526 o de Nueva York y la P.1 brasileña.

Sin embargo, “se necesita apoyo”, sobre todo del Estado, porque “un gran problema es el costo de la investigación”, y debería el Gobierno generar fondos concursables para que se profundicen los estudios que son tan necesarios para apoyar a la toma de decisiones, apuntó.

Rojas también se refirió a las medidas de excepción aplicadas por el Gobierno, como el confinamiento masivo de este fin de semana. El experto dijo creer que esa media es insuficiente y, más bien, lo que sería efectivo, sugirió, como lo han hecho otros galenos y científicos, es “un confinamiento total por, al menos, tres semanas”.