Rusia denuncia una campaña “egoísta” de EE. UU. contra su vacuna Sputnik V

Agencia AFP

Según un informe, el Departamento de Salud de EE. UU. usó las relaciones diplomáticas “para mitigar los esfuerzos de Cuba, Venezuela y Rusia” de aumentar su influencia en la región. Foto: AFP
Según un informe, el Departamento de Salud de EE. UU. usó las relaciones diplomáticas “para mitigar los esfuerzos de Cuba, Venezuela y Rusia” de aumentar su influencia en la región. Foto: AFP

“Estamos en contra de la competencia entre vacunas”, señaló el portavoz ruso, Dmitri Peskov, en referencia a los intentos de EE. UU. por convencer a Brasil de que no utilice el producto.

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El Kremlin denunció este martes 16 de marzo la existencia de una campaña “egoísta” de sus adversarios geopolíticos para presionar a terceros países para que no utilicen la vacuna Sputnik V, y culpó a medias a Estados Unidos.

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, fue preguntado durante una sesión informativa por la reciente publicación de un informe del Departamento de Salud de Estados Unidos en el que se hace referencia a los esfuerzos para que Brasil desista de pedir la vacuna rusa.

“Estamos categóricamente en contra de esas presiones, categóricamente en contra de la competencia entre vacunas, consideramos que debemos unir nuestros esfuerzos para que el mayor número posible de personas pueda beneficiarse de la vacunación”, sentenció.

Estos intentos egoístas de obligar a los países a renunciar a una vacuna no tienen futuro, van en contra del interés de todos”, añadió.

El día anterior, los creadores de la vacuna Sputnik V habían denunciado los intentos de Estados Unidos por convencer a Brasil de que no utilice el producto, refiriéndose a un informe anual del Departamento de Salud citado por varios medios.

En un párrafo titulado “Luchar contra las influencias malignas en las Américas”, el informe señalaba que se habían hecho esfuerzos “para persuadir a Brasil de que rechace la vacuna rusa”, sin dar más detalles.

La vacunación en Brasil, el segundo país con mayor número de muertes por coronavirus (casi 280.000), no comenzó hasta mediados de enero con las vacunas AstraZeneca y CoronaVac del laboratorio chino Sinovac, y continúa a un ritmo lento debido a la falta de dosis.