Pese a rebrote de la COVID-19, fieles se reunieron en iglesia de Filipinas

Agencia AFP

El riesgo de contagio por el coronavirus en un país donde unas 500.000 personas han contraído la enfermedad no asustó a los fieles. Foto: AFP
El riesgo de contagio por el coronavirus en un país donde unas 500.000 personas han contraído la enfermedad no asustó a los fieles. Foto: AFP

Miles de católicos, ignorando las demandas de las autoridades de permanecer en sus casas, se congregaron a lo largo de la avenida que conduce a la iglesia de Quiapo en Manila.

Miles de fieles acudieron este sábado a una iglesia de Manila, Filipinas, para ver la estatua del Nazareno Negro, conocida por sus milagros, pese a las restricciones impuestas por la epidemia del coronavirus.

Los fieles católicos, desestimando las demandas de las autoridades de permanecer en sus casas, se congregaron a lo largo de la avenida que conduce a la iglesia de Quiapo en Manila, donde este sábado 9 se celebró la primera de las 15 misas en honor del Nazareno Negro, una estatua de Jesucristo llevando la cruz, conservada en la basílica del mismo nombre.

La estatua, de tamaño humano, fue llevada a Filipinas a principios del siglo XVII. Según la leyenda, quedó ennegrecida por la humareda de un incendio. Habitualmente, recorre las atestadas calles de la capital, pero este año las autoridades suspendieron la procesión debido a la epidemia.

Por ello, esta vez los fieles, con mascarilla, debieron contentarse con mirar la estatua desde la distancia para evitar contagios. “Soy tan feliz por lo que estoy viendo”, declaró George Arévalo, de 32 años, tras haber asistido a la misa.

Arévalo afirma haber tocado la estatua por primera vez en 2017, y que su gesto permitió a su mujer epiléptica dar a luz sin problemas, a un niño en perfecta salud.

Esta vez los fieles, con mascarilla, debieron contentarse con mirar la estatua desde la distancia, para evitar contagios. Foto: Revista Gerente

El 80% de la población de Filipinas es católica.