Trump pierde en el Supremo y gana Biden, pero resurge el trumpismo

“El trumpismo nació en 2016 y, a pesar de que no ocupe el Despacho Oval, es un fenómeno que no termina”, anticipó un especialista. Este sábado ya miles de personas marcharon por el mandatario.

Los simpatizantes de Trump sostienen el discurso de que Biden se impuso con un "fraude masivo". Foto: EFE
Los simpatizantes de Trump sostienen el discurso de que Biden se impuso con un "fraude masivo". Foto: EFE
Adolfo Cuicas

Ha pasado más de un mes desde que Joe Biden se convirtió en el presidente electo de Estados Unidos (EE. UU.), pero nada ha cambiado en el lado republicano. El mandatario Donald Trump sostiene que él fue el ganador y millones de su seguidores lo respaldan.

Unos simpatizantes que se han adherido en torno a su figura. Algunos incluso salieron nuevamente a las calles este sábado 12 de diciembre en Washington para que su líder se quede “cuatro años más” e insistieron en denunciar un “fraude masivo” en favor de Biden.

A pesar de que en la víspera la Corte Suprema rechazó la querella presentada por un fiscal de Texas, miles de personas apoyaron la inflexible postura de Trump. “Nunca concedas” la victoria o “frenen el robo” de los comicios, eran algunos de los carteles.

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Quienes los llevaban son los fieles partidarios del empresario que forman parte del trumpismo, una corriente que para varios analistas surgió hace cuatro años cuando el actual jefe de Estado se impuso en las urnas ante la demócrata y favorita Hillary Clinton.

Trump y sus fieles

“El trumpismo nació en 2016 y, a pesar de que no ocupe el Despacho Oval, es un fenómeno que no termina, sino que seguirá teniendo una gran influencia en la política de EE. UU. durante los próximos años”, afirmó Daniel Ureña, presidente de Mas Consulting, una consultora de comunicación y asuntos públicos.

Trump consiguió más de 10 millones de votos que en 2016, con lo cual superó el récord de más sufragios para un aspirante presidencial que tenía el ex jefe de Estado Barack Obamay ahora posee Biden—. “Eso implica que su victoria no fue un accidente”, acotó.

En su enésimo tuit desde que Biden fue declarado triunfador por los medios locales —como se acostumbra en la democracia norteamericana—, Trump sostuvo que la “Corte Suprema tenía cero interés en los méritos del mayor fraude electoral jamás perpetrado en los Estados Unidos de América”.

Diversos colectivos apoyaron este sábado a Trump. Foto: AFP

Pese a que su equipo de campaña no ha presentado ninguna prueba, sus seguidores le creen. “El pueblo estadounidense es víctima de una gran injusticia”, declaró Dell Quick a la agencia AFP. Este asistente recurrente a los actos del republicano consideró que es “completamente imposible” que Biden haya ganado.

En la Corte Suprema, la máxima instancia judicial de EE. UU., el partido oficialista tiene mayoría ideológica (seis conservadores y tres progresistas) y aún así no hubo ninguna opinión de disentimiento.

El plan de Trump

A pesar de que recurrir al Tribunal era su última bala, el empresario escribió en la red social que han “comenzado a luchar”. Una decisión que no sorprendió a Karen Andrea Garzón-Sherdek, de la Universidad Internacional SEK (Ecuador), precisamente por el trumpismo.

Trump es un actor que necesita afianzar su base electoral y social con un discurso que desestime la importancia de las instituciones. El tratamiento populista que dio a su campaña política se basó en gran parte en denigrar el orden institucional, alimentando desde antes de las elecciones la narrativa de un supuesto fraude”, dijo.

Efectivamente el presidente saliente advirtió en un sinnúmero de ocasiones antes de las elecciones que podría haber un fraude electoral producto del voto por correo —una opción usada durante décadas— que se sabía favorecería a los demócratas.

Trump continuará esa línea discursiva porque es lo que mantiene cohesionada a una base social conservadora que necesita de la polarización para constituirse”, remarcó Garzón-Sherdek, magíster en Relaciones Internacionales y Diplomacia en Ecuador.

Ya el martes 8 de diciembre la Corte Suprema había desestimado otra apelación del Partido Republicano para bloquear resultados en Pensilvania, un estado que el magnate obtuvo en 2016 y que ahora Biden recuperó para el bando demócrata.

La deriva en EE. UU.

Para gran cantidad de ciudadanos es una incógnita qué sucederá ahora. Con la sentencia judicial Biden tiene el camino allanado para que sea proclamado presidente electo por parte del Colegio Electoral, pero Trump se niega a reconocerlo.

“Al no existir ninguna evidencia que corrobore el supuesto fraude electoral en Estados Unidos, cuando el Partido Demócrata sea declarado ganador por el Colegio Electoral este 14 de diciembre, Trump deberá dejar la Casa Blanca”, sentenció la experta.

Aunque no todos lo tienen tan claro, Biden mantiene su agenda y, entre otras cosas, ya prometió 100 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus en sus primeros 100 días de gestión.

“Mis primeros 100 días no terminarán con la COVID-19, pero podemos frenar la propagación, salvar vidas y volver a ellas con nuestros seres queridos”, reiteró este viernes 12 de diciembre en Twitter.

Trump 2024

En la manifestación en la capital estadounidense también se vieron insignias que indicaban: “Trump 2024”. Dado el caudal de votos del actual jefe de la Casa Blanca es probable que busque postular en los próximos comicios.

“La figura de Trump es poco predecible. Hay muchos rumores de que podría anunciar ya su candidatura para 2024. Es un escenario más que posible. Lo que está claro es que ahora sí veremos un debate dentro del Partido Republicano por el liderazgo del partido”, indicó Ureña.

Principales elementos en la vida de Donald Trump, que perdió su reelección a presidente de Estados Unidos. Infografía: AFP

Hasta ahora es el único que ha sabido sacar réditos políticos de ese electorado disconforme con el ‘establishment’, desde que en 2015 oficializó su candidatura “para hacer Estados Unidos grande de nuevo”.

“El trumpismo es la expresión de un segmento representativo de la población para la cual el soberanismo, el chauvinismo y el nacionalismo son los ejes fundamentales en la construcción nacional americana”, expresó la directora de Relaciones Interinstitucionales e Internacionales de la Universidad Internacional SEK.

Darlene Denton era una ciudadana que llevaba una insignia de “Trump 2024” en su sudadera este sábado 12 de diciembre. Llegó del estado de Tennessee —donde votaron por el actual mandatario— para alentar a la persona que le dio “voz” al pueblo estadounidense.

“Supo conectar con millones de votantes que no se sentían representados y veían en Trump una figura de referencia, capaz de hacer grandes cambios en la política nacional. El hecho de que haya aumentado en más de 10 millones de votos puede interpretarse que su agenda cultural e ideológica cuenta con un fuerte apoyo social”, expresó Ureña.

Todo apunta a que el resurgimiento del trumpismo le dará alas al mandatario saliente. “Trump o cualquier otro líder que enarbole estas banderas puede tener proyección y cabida”, resaltó Garzón-Sherdek.