Una historia de poder y persecución: el científico nuclear asesinado en Irán

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28 Nov 2020 | 8:18 h
La Republica
El embajador iraní ante la ONU, Majid Takht Ravanchi, destacó que Mohsen Fajrizade “supervisó el desarrollo de una vacuna” contra el coronavirus. Foto: EFE

Mohsen Fajrizade era el experto nuclear más destacado de Irán. Vigiló el avance de una vacuna contra la COVID-19. Ya habían intentado matarlo años atrás.

El científico Mohsen Fajrizade, asesinado el viernes 27 de noviembre cerca de Teherán, era profesor de física en la Universidad Imam Husein y ocupaba el cargo de jefe de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva del Ministerio de Defensa de Irán.

Además de ser uno de los científicos más influyentes y de alto rango en Irán, figuraba entre las cinco personalidades iraníes en la lista de los 500 individuos más poderosos del mundo, elaborada en el 2013 por la revista estadounidense Foreign Policy.

Mohsen Fajrizade dirigía varios proyectos, entre ellos, la producción del primer kit de prueba para diagnosticar el coronavirus, según el medio iraní HispanTV. Este equipamiento, señala el medio, está al nivel de los estándares mundiales y se utiliza actualmente en los hospitales iraníes.

En mayo de 2018, el nombre de Fajrizade fue mencionado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien lo acusó de ser el director del proyecto armamentístico nuclear iraní. La resolución 1747 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas definió al científico iraní como “una de las personas involucradas en actividades nucleares o misiles balísticos”.

Ronen Bergman, periodista israelí especializado en seguridad, refirió que Mohsen Fajrizade era “un agente secreto de los ayatolás” y mencionó que su oficina en el campus estaba “rodeada de cámaras y que las visitas están definitivamente prohibidas”.

“Mohsen Fajrizade-Majabadi, científico superior del Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas (Modafl) de Irán y exjefe del Centro de Investigaciones Físicas. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha pedido entrevistarlo para hablar de las actividades llevadas a cabo por el Centro de Investigaciones Físicas (PHRC) durante este período, pero Irán se ha negado”, indica la resolución.

El atentado del último viernes no fue el primer intento de asesinato contra el científico. Años atrás había tenido que hacer frente a varios episodios semejantes, por lo que se encontraba bajo constante vigilancia.

Entre 2010 y 2013 seis personas implicadas en el programa nuclear —entre ellas, científicos nucleares y oficiales— fueron asesinadas, y solo Mohsen Fajrizade se salvó. El hombre de ciencia murió a raíz de las heridas tras una explosión y un pequeño incendio perpetrados por varios asaltantes en la ciudad de Absard, al este de la provincia de Teherán.

Irán sostiene que el servicio de inteligencia de Israel (el Mossad) y la CIA estuvieron detrás de lo que califican de ataques terroristas contra los especialistas iraníes en ciencia nuclear y que el caso del asesinato de Fajrizade no es una excepción.

El presidente de Irán, Hasán Rohani, acusó a Israel de asesinar al destacado científico nuclear. “Una vez más, las manos malvadas de la arrogancia global y sus mercenarios sionistas fueron manchadas con la sangre de otro iraní”, señaló el gobernante.

El embajador iraní Majid Takht Ravanchi destacó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que Mohsen Fajrizade “supervisó el desarrollo de una vacuna” contra el coronavirus. A los 59 años, murió a causa de las heridas que le provocaron un tiroteo y un ataque a su coche con un vehículo cargado de explosivos.

Con información de EFE, AFP y Sputnik News.