Este es el primer gran escándalo de corrupción en el papado de Francisco. Foto: difusión
Este es el primer gran escándalo de corrupción en el papado de Francisco. Foto: difusión

Pecado capital: Vaticano despilfarró $ 726 millones donados a los más pobres en “operaciones especulativas”

Autoridades vaticanas hicieron negocios opacos con el Óbolo de San Pedro, lo que se tradujo en “graves indicios de peculado, fraude, abuso de poder, reciclaje y autoreciclaje”.

Mundo LR
19 Oct 2019 | 15:14 h

Una investigación ordenada por el papa Francisco reveló que la Secretaría de Estado del Vaticano administró las donaciones de fieles de todo el mundo para la caridad, conocido como Óbolo de San Pedro, unos 650 millones de euros (725 millones de dólares), en “operaciones especulativas”.

“Se trata del Óbolo de San Pedro, que debería destinarse a los pobres y que en cambio el Vaticano invierte en arriesgadas operaciones especulativas”, denunció Emiliano Fittipaldi en el semanario L’Espresso, donde este domingo se revelarán 16 páginas ultrasecretas de la pesquisa de los investigadores del Papa, Gian Piero Milano y Alessandro Diddi.

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Fittipaldi, quien una vez más revela un escándalo vaticano, detalló que el 77% de ese patrimonio se encuentra en las filiales del Credit Suisse.

La información podría convertirse en un Vatileaks que afecte el papado de Francisco. Foto: L'Espresso

Tanto Milano como Diddi arrojaron en su indagación “graves indicios de peculado, fraude, abuso de poder, reciclaje y autoreciclaje”.

El caso inició a finales de 2012, durante la época del papa emérito Benedicto XVI, por lo cual implica al entonces secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, y a su sustituto, el cardenal Angelo Becciu, es decir, al segundo y al tercer hombre más poderoso en la jerarquía eclesiástica.

Ese año las autoridades pensaron en invertir 250 millones de dólares en una plataforma petrolera frente a Angola. Al final no se consolidó porque lo consideraron “antieconómico”.

Su siguiente objetivo fue invertir en un antiguo depósito de 17 mil cuadrados en Sloane Avenue, Londres (Inglaterra), para transformarlo en un lugar residencial de unos 50 departamentos de lujo.

Varias personas son salpicadas en este caso de corrupción. Foto: L'Espresso

En la información del semanario italiano se precisa que la inversión se llegó a realizar a través de fondos de Luxemburgo, pero los hechos ulteriores al brexit lo llevaron al fracaso.

Y para solucionar esa mala inversión entró en acción el sucesor de Becciu, el monseñor venezolano Edgar Peña Parra, hombre de confianza de Francisco, al pedirle 150 millones de euros al Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano. Su director, Gianfranco Mammí, rechazó el pedido tajantemente.

Luego Mammí denunció ante el sumo pontífice lo que consideraba una irregularidad y así comenzó la pesquisa, de la cual este domingo L’Espresso divulgará las 16 páginas ultrasecretas.

“Es evidente que la Santa Sede se encuentra frente a un escándalo que tiene pocos precedentes en la historia reciente”, escribió Fittipaldi, quien opinó que el jerarca tendrá una ardua tarea por delante, en lo que puede ser considerado un nuevo Vatileaks.

“Para Fransisco no será fácil, ante el nuevo escándalo, orientarse entre enemigos verdaderos, falsos amigos, buenos y malos consejeros”, aseguró el escritor y periodista de investigación.

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