Hermanas sauditas que renunciaron al islam son buscadas para matarlas

La República
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Renunciaron al islam, huyeron de Arabia Saudita porque eran sometidas por sus familiares varones y, mientras huían, las autoridades de su país las capturaron en Hong Kong. Esta es su dramática historia. 

Dos hermanas sauditas, 18 y 20 años, vienen huyendo del machismo que azota su país. Según un testimonio que brindaron a la BBC, tuvieron que cambiar de paradero por lo menos trece veces y viven con el constante temor de ser deportadas a Arabia Saudita. Allí podrían ser asesinadas luego de haber renunciado al islam.  

Las jóvenes se encuentran varadas en Hong Kong tras escapar de casa durante unas vacaciones familiares. De acuerdo a su manifestación, eran tratadas "como sirvientas" por su padre y sus hermanos, humilladas, castigadas con golpizas.

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"Vigilan cada paso que tomamos: controlan cada detalle de nuestras vidas... el islam es una religión que permite que los hombres controlen a las mujeres", manifestaron.

En Arabia Saudita, rechazar esa religión es considerado un crimen que conlleva pena de muerte. Varios casos recientes de mujeres intentando escapar de la violencia familiar han recibido atención internacional.

Capturadas

Ambas iban camino de Australia para pedir asilo hace seis meses, cuando funcionarios del consulado saudita las interceptaron durante una escala en Hong Kong.

Bajo el "sistema de custodia masculina" de Arabia Saudita, las mujeres necesitan el permiso de un pariente hombre para solicitar un pasaporte, viajar fuera del país a estudiar en el exterior con una beca gubernamental, casarse, salir de prisión o hasta abandonar un refugio de víctimas de abuso.

El pasado septiembre, lograron llegar secretamente hasta el aeropuerto internacional de Colombo, cambiarse de ropa y emprender su viaje a Australia.

Sin embargo, cuando estaban preparadas para tomar el vuelo de conexión en Hong Kong, fueron apartadas por unos hombres que tomaron sus pasaportes y les informaron de que la reserva de su siguiente vuelo había sido cancelada.

Las hermanas explican que se negaron a ser intimidadas por los funcionarios sauditas en ese país. 

"No éramos un objetivo fácil. Conocemos nuestros derechos. Ellos son los que lo hicieron mal, no nosotras. Sólo queríamos sobrevivir", aseguraron.

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Su caso es el segundo de gran notoriedad de mujeres que han huido de Arabia Saudita este año. No se sabe exactamente cuántas mujeres han intentado huir, pues muchas familias no reportan las fugas debido al estigma social. Sin embargo, algunas estimaciones las sitúan en cientos al año.

"Mi vida era sólo para servirles. Estaba muy deprimida, no veía ningún futuro. A ellos no les importa ninguna de mis necesidades ni mi educación: su único objetivo es criarme para ser una buena esposa".

Desde que entraron en territorio chino, las hermanas aseguran que han sido perseguidas por su familia y por el consulado saudita. Como sus pasaportes están anulados, han solicitado una visa de emergencia "en un tercer país" y se pasan la mayoría del tiempo dependiendo de la ayuda de la gente, comiendo sopas de fideos instantáneos y preocupándose por un futuro incierto.

"Nuestra vida en Hong Kong es básicamente escondernos, escondernos todo el tiempo. Nos hemos cambiado de sitio trece veces: a hoteles, hostales, refugios, apartamentos de individuos", aseguraron.

"Nos da miedo salir a cualquier parte solas. Es cuestión de miedo".

Hermanas sauditas

"Nuestra vida en Hong Kong es básicamente escondernos, escondernos todo el tiempo. Nos hemos cambiado de sitio trece veces: a hoteles, hostales, refugios, apartamentos de individuos", aseguraron.

Sueños intactos

La mayor, que estaba estudiando literatura inglesa en la universidad, dice que sueña con escribir sobre sus vidas en Arabia Saudita o sobre poesía y descubrir el mundo.

Añadió que también anhela "vivir en un país donde respeten a las mujeres y los derechos humanos" y pueda expresarse con libertad.

La menor, en tanto, manifestó que lo único que quiere es "vivir segura" y llevar una "vida feliz" en un país donde pueda escoger por sí sola. "Sueño con completar mis estudios. Soy una apasionada de mis estudios. Quiero estudiar biología y recibir un doctorado en genética", finalizó.