Muere jugador de rugby que quedó en coma por comer una babosa

Sam Ballard quedó tetrapléjico en su cumpleaños número 19 por comer una babosa de su jardín. El australiano vivió así durante años.

Sam Ballard quedó tetrapléjico en su cumpleaños número 19 por comer una babosa de su jardín. El australiano vivió así durante años.

Un molusco le provocó una infección cerebral que acabó con su futuro. Era una tarde de amigos y Sam Ballard era el anfitrión de la casa, todo marchaba bien en la fiesta hasta que el grupo vio pasar una babosa por el jardín, la euforia y el alcohol los hizo apostar a que Sam no podría comerse el animal y fue entonces que el jugador de rugby aceptó el reto que lo llevaría a estar 3 años en estado de coma y posteriormente a la muerte.

Fascinados, sus compañeros vieron cómo Sam se metía la babosa a la boca pero ninguno hizo nada para detenerlo. Estábamos "bebiendo vino, tratando de actuar como adultos, cuando una babosa apareció por allí", recuerda Jimmy Galvin, quien aún se lamenta no haber detenido a su amigo.

Pero la babosa que Sam comió no era inofensiva, el molusco albergaba en su interior la lombriz Angiostrongylus cantonensis, este parásito es de difícil diagnóstico y se contagia en el ser humano cuando uno consume algún alimento crudo que lo contenga, por contaminación del agua o la manipulación de moluscos y vegetales. Al ingresar al cuerpo de Sam esta le provocó una infección cerebral llamada mengocefalitis eosinifílica.

Al verlo postrado en la cama de un hospital, Jimmy Galvin amigo de Sam pidió disculpas a la familia y aseguró que solo quería que la apuesta quedará como una anécdota y no con este fatal desenlace. Por su parte, la madre de Sam dijo que el estado de su hijo no lo hace insensible ya que él percibe y entiende todo.

Desde entonces, Sam estuvo en la cama de un hospital por 3 años, en estado de coma y tetrapléjico.  Sus amigos y seres queridos estuvieron con él pero nada volvió a ser igual que antes. Hoy, con 28 años Sam murió y según su madre las últimas palabras del joven australiano fueron “Mamá, te amo”.

 

Vía Twitter, un especialista explicó las consecuencias de ingerir este letal virus y las consecuencias que San presentó en su cuerpo luego de comer esta babosa. Cabe señalar que esta enfermedad suele tener cura sin embargo Sam tuvo una infección y quedó tetrapléjico.

 

El gusano parasitario vive normalmente dentro de los pulmones de los roedores. Es usual que se transmita a través de las heces de las ratas.

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