España: Barcelona apuesta por el urbanismo con perspectiva de género

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larepublica_pe

01 Dic 2020 | 10:43 h
Incluir la perspectiva de género en el urbanismo implica repensar los espacios de acuerdo a la situación actual de vulnerabilidad que viven las mujeres e incluir sus vivencias en el diseño de las ciudades. Foto: Composición / El Diario.
Incluir la perspectiva de género en el urbanismo implica repensar los espacios de acuerdo a la situación actual de vulnerabilidad que viven las mujeres e incluir sus vivencias en el diseño de las ciudades. Foto: Composición / El Diario.

Se trata de visibilizar las diferencias en los usos de los espacios por el hecho de ser mujeres y de construirlos de tal forma que no las excluyan.

La ciudad de Barcelona aprobó las medida de gobierno Urbanismo con perspectiva de género en el año 2017 y este año se han impulsado diferentes acciones para aplicar esta norma en los espacios públicos.

Una de las más importantes fue que 278 mujeres participaron en 12 marchas exploratorias en diversos distritos para detectar puntos oscuros que generan inseguridad o problemas para desplazarse en carro y así definir los cambios que facilitarán los cuidados, la movilidad y la seguridad de esta población en el espacio público.

Pensar en construir los espacios públicos con perspectiva feminista implica poner el foco en las necesidades de las mujeres, quienes se ven mayormente afectadas por desigualdades estructurales. Foto: EFE

Durante los últimos años se ha incorporado el enfoque de género en la remodelación del espacio público y la pacificación de calles. Un estudio realizado en Barcelona bajo este enfoque concluyó que existen espacios sin actividad social, así como también zonas masculinizadas —con un 70% de trabajadores hombres— que generan sensación de inseguridad.

A raíz de los recorridos también se generó un mapa que recoge esta información y servirá de guía para impulsar acciones en el futuro. Entre el 2020 y el 2021 se buscará reforzar la seguridad en los entornos de 78 escuelas, con más espacio para la entrada y salida de los niños y niñas, zonas de estancia, menos tráfico y contaminación para proteger la salud y la seguridad de más de 26.000 menores.

Para hacer de estas áreas espacios amables de convivencia y más igualitarios se propone: mejorar la accesibilidad y la iluminación, hacer nuevas zonas de estancia, fomentar actividades comerciales y de ocio, hacer rutas a pie más amables, crear paradas de bus más visibles, incorporar carriles bici conectados a la red pedaleable, elaborar planes de igualdad en las empresas y promover la contratación de mujeres.

Sin embargo, de acuerdo a CollectiuPunt, cooperativa de arquitectas, sociólogas y urbanistas de Barcelona, no basta con hablar de un urbanismo con perspectiva de género, sino que proponen uno feminista.

“Si bien el género es una herramienta analítica que nos permite visibilizar las diferencias en los usos de los espacios por el hecho de ser mujeres y ser hombres, y las tareas, estereotipos y roles que se le atribuyen a cada uno; vamos un paso más allá y analizamos cómo estos roles de género influyen y tienen implicaciones directas en las decisiones urbanas”, detallan.