¿Qué es la psoriasis y cómo se debe tratar?

Es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel. No es contagiosa pero puede afectar psicológicamente al que la padece.

Es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel. No es contagiosa pero puede afectar psicológicamente al que la padece.

La psoriasis es una enfermedad que provoca la acumulación de células dérmicas en la superficie de la piel. Allí es donde se forman manchas rojas que provocan comezón (llamadas placas) y escamas gruesas. Este mal puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, pero generalmente se localiza en el cuero cabelludo, las rodillas, los codos y el torso.

Son placas rojas de 1 a 5 o más centímetros de diámetro, sobre las cuales aparece una descamación blanquecina adherida. En la mayoría de los casos no presenta picor, aunque muchos pacientes aquejan este síntoma. Es muy característico la aparición de erupciones con lesiones pequeñas pero múltiples.

Cuando asientan en palmas y plantas suelen manifestarse con la aparición de pústulas, con pus amarillo-verdoso que se secan y tienden a generar fisuras muy dolorosas. Las uñas en muchas ocasiones también se ven afectadas con la aparición de un punteado, y cambio de color y engrosamiento que se confunde fácilmente con infecciones por hongos.

A menudo, los síntomas dermatológicos van acompañados de otras enfermedades que dificultan el día a día. Entre las más frecuentes, destacan la artritis psoriásica, el sobrepeso, la ansiedad, la hipertensión, la depresión, los problemas cardiovasculares, la diabetes y la enfermedad hepática. Por ello, destaca la importancia de que los especialistas sean conscientes de que la psoriasis es más que una afección cutánea, y que puede conllevar otras enfermedades menos visibles que dificultan enormemente las actividades diarias del paciente.

TRATAMIENTOS

Los tratamientos para la psoriasis reducen la inflamación y aclaran la piel. Los tratamientos pueden dividirse en tres tipos principales: 

- Tratamientos tópicos: Las cremas y los ungüentos que se aplican en la piel son eficaces para tratar la psoriasis leve a moderada. Cuando la enfermedad es más extensa, es probable que las cremas se combinen con medicamentos orales o fototerapia. 

- Terapia con luz (fototerapia): Este tratamiento usa luz ultravioleta natural o artificial. La forma más simple y sencilla de la fototerapia consiste en exponer la piel a cantidades controladas de luz solar natural. Otras formas de fototerapia comprenden el uso de luz artificial ultravioleta A o ultravioleta B, ya sea sola o combinada con medicamentos.

- Medicamentos orales o inyectables: Para la psoriasis extensa o resistente a otros tipos de tratamiento, el médico puede recetar medicamentos orales o inyectables. Esto se conoce como «tratamiento sistémico». Debido a los efectos secundarios graves, algunos de estos medicamentos se usan solamente por períodos breves y pueden alternarse con otras formas de tratamiento.
 

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