Ciencia

¿Cuáles serían los efectos de la detonación de una bomba nuclear según nuestra distancia?

Debido a la guerra desatada entre Rusia y Ucrania, surge la pregunta si en algún momento podríamos sentir las consecuencias de un enfrentamiento con armas de destrucción masiva.

Foto de una bomba nuclear detonada por el Gobierno francés en el atolón de Mururoa, en la Polinesia Francesa. Foto referencial: Gobierno francés / El Confidencial
Foto de una bomba nuclear detonada por el Gobierno francés en el atolón de Mururoa, en la Polinesia Francesa. Foto referencial: Gobierno francés / El Confidencial
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Las declaraciones del ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, quien aseguró que Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, sabe que la alternativa a las sanciones impuestas por la invasión a Ucrania es una tercera guerra mundial con consecuencias devastadoras, le dieron un tono más gris al conflicto tras insinuar la incursión de armamentos nucleares.

No hay prueba más fehaciente de los efectos destructivos de las bombas nucleares que lo que sucedió en Hiroshima y Nagasaki —ciudades japonesas—, ofensivas ordenadas por Harry S. Truman el 6 y 9 de agosto de 1945. Estos eventos históricos, con alrededor de 246.000 muertes totales, significaron el final de la Segunda Guerra Mundial.

Suponiendo que el conflicto armado por todos los frentes —aire, tierra y mar— entre Ucrania y Rusia escale a otro nivel, ¿qué tan lejos deberíamos estar de la zona de influencia de una bomba nuclear para sobrevivir? AsapSCIENCE, un reconocido canal de YouTube cuyos miembros han colaborado con materiales audiovisuales de la NASA, hizo uso de la ciencia para responder la pregunta utilizando variables.

Bomba nuclear explotando en Hiroshima. Foto: Museo Memorial de la Paz de Hiroshima

Para empezar, debemos tener en cuenta que los factores para sobrevivir alejándonos del lugar impactado difieren al analizar la hora del día en la detonación, el clima, la geografía y si la explosión se realiza en el suelo o vía aérea. Sin embargo, hay etapas predecibles del evento catastrófico.

Según el video, la radiación térmica, la cual viaja a aproximadamente la velocidad de la luz —unos 300.000 km/s—, representa el 35% de la energía de la explosión nuclear. Un destello y un calor cegador golpeará al principio a los importunados. Esta pérdida de visión puede durar varios minutos.

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AsapSCIENCE puso como ejemplo una bomba de 1 megatón, es decir, 80 veces más grande que la lanzada hacia Hiroshima. Las personas a una distancia de 21 km experimentarían ceguera repentina en un clima despejado; y, en la noche, los que permanezcan a 85 km soportarían una ceguera temporal.

El color de la ropa también juega su papel, aunque parezca algo inocuo o absurdo: el blanco reflejaría la energía de la explosión, mientras que el negro la absorbería. No obstante, el hecho de estar cerca al centro de la detonación hace que este detalle pase desapercibido. Allí, los humanos se reducirían a fragmentos de carbono, pues la temperatura sobrepasa el límite de la cremación.

Otra posibilidad es que el estallido se origine más lejos de nuestra posición. La explosión nuclear alejaría el aire del centro crítico cambiando la presión. Los edificios no mantendrían su estructura y otros objetos de la urbe podrían ser aplastados fácilmente.

Imagen del cráter de una bomba nuclear y su nube de hongo. Fotocaptura: YouTube / AsapSCIENCE

Ofreciendo el mismo ejemplo de la bomba de 1 megatón, según AsapSCIENCE, las ondas expansivas crearían 180 toneladas métricas de fuerza en las paredes de todos los edificios de dos pisos con velocidades de viento de hasta 255 km/h.

Si reducimos el radio a 1 km, la presión máxima se cuadriplica y la velocidad del viento alcanzaría los 756 km/h. La caída de los edificios también se sumaría a las causas de los decesos, sin olvidarnos, por supuesto, de las grandes concentraciones de radiación mortífera.