Identifican el mejor tratamiento para la pérdida del olfato por COVID-19

Grupo de expertos desaconseja el uso de medicamentos para tratar esta afección persistente. En su lugar, proponen realizar una práctica de bajo costo y sin efectos secundarios.

La pérdida del olfato en la COVID-19 es causada por la infección en células nerviosas de la cavidad olfativa. Foto: Pixabay
La pérdida del olfato en la COVID-19 es causada por la infección en células nerviosas de la cavidad olfativa. Foto: Pixabay
Ciencia LR

La pérdida persistente del olfato afecta a un gran número de personas que contrajeron COVID-19. En un intento por solucionar este problema, algunos médicos propusieron el uso de corticoides. Sin embargo, un grupo de expertos en esta área ha determinado que el entrenamiento olfativo —la exposición repetida a una serie de olores— es el tratamiento más indicado para esta afección.

Como muestran en un documento publicado en el Foro Internacional de Alergia y Rinología, los autores revisaron todos los datos obtenidos hasta el momento sobre corticoides en el tratamiento de la pérdida del olfato y concluyeron que no hay evidencia suficiente que respalde su uso en estos casos. Estos medicamentos suelen funcionar en personas con narices congestionadas o inflamadas, pero en el caso de la COVID-19, la disfunción olfativa se debe a que el virus ataca las células nerviosas de la cavidad nasal.

Por su parte, el entrenamiento olfativo ha demostrado estimular las neuronas especializadas del olfato y producir cambios en las áreas cerebrales relacionadas que ayudan a recuperar esta función.

Para dar su veredicto, los autores del nuevo estudio también consideraron los potenciales efectos secundarios no deseados por el uso de corticoides, como retención de líquidos, presión arterial alta y cambios de humor.

“Como grupo de expertos, enfatizamos fuertemente la consideración inicial del entrenamiento del olfato”, escribieron. “No tiene efectos secundarios conocidos y es de bajo costo. Además, es el único tratamiento disponible (para esta afección) respaldado por una sólida base de evidencia”.

Alrededor del 60% de las personas que contraen COVID-19 experimentan una alteración en el olfato, mientras que el 10% presentan estos síntomas de forma persistente (semanas o meses después de haber superado la enfermedad).

¿De qué trata el entrenamiento olfativo?

Carl Philpott, profesor de Rinología y Olfatología en la Universidad de East Anglia (Reino Unido) y coautor del estudio, explicó en otro artículo que el entrenamiento olfativo es usado por los expertos de su área para tratar a personas que han perdido esta sensibilidad a causa de un virus, como el resfriado común.

“En su formato tradicional, consta de cuatro olores: clavo, rosa, limón y eucalipto. Sin embargo, hay numerosos elementos domésticos que proporcionan un amplio abanico de olores, por lo que los pacientes pueden elegir aquellos que saben que les gustan, o con los que tienen algún tipo de conexión”, detalló.

El sitio web centrado en esta terapia, Fifth Sense, indica que se debe oler repetidamente los distintos elementos de forma suave y relajada. Este procedimiento se debe realizar por lo menos dos veces al día.

“Su objetivo es ayudar a la recuperación basada en la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para reorganizarse para compensar un cambio o una lesión”, dijo Philpott en un comunicado.

De acuerdo con un estudio en personas que habían perdido el olfato tras infecciones virales, la recuperación con esta terapia puede tomar hasta cuatro meses.