La NASA explica el misterio de los ‘agujeros’ que han aparecido en el cielo

Ciencia LR

Un agujero de caída o nube perforada visto en el estado de Victoria (Australia). Foto: David Barton
Un agujero de caída o nube perforada visto en el estado de Victoria (Australia). Foto: David Barton

Inusuales ‘nubes perforadas’ fueron vistas en Suecia y en algunas ciudades de Estados Unidos.

En enero de 2020 y a principios de 2021, un peculiar fenómeno meteorológico se apreció en Suecia y en partes de Estados Unidos. Gigantescos agujeros en las nubes llamaron la atención de los residentes.

Algo similar se ha observado desde 2014, cuando uno de estos agujeros fue fotografiado por distintos habitantes del estado de Victoria, en Australia.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de EE. UU. explica que estos agujeros de caída (fallstreak holes), también conocidos como nubes perforadas, son el resultado de las temperaturas del aire frío y la inestabilidad atmosférica.

“Visto desde abajo, puede parecer como si parte de la nube estuviera cayendo del cielo. Resulta que eso es realmente lo que está sucediendo”, describe el Observatorio de la Tierra de la NASA.

Agujeros de caída captados sobre Florida el 7 de enero de 2021. Foto: NASA

El fenómeno ocurre en las nubes de nivel medio, compuestas por gotas de agua que permanecen líquidas incluso cuando la temperatura está por debajo del punto de congelación típico del agua (32 °F o 0 °C).

Sin embargo, incluso estas gotas ‘superenfriadas’ tienen su límite. El enfriamiento adicional que se produce sobre las alas de los aviones, por ejemplo, puede hacer que las gotas lleguen al punto de congelación cuando este medio de transporte atraviesa la capa de nubes.

De ese modo, los cristales de hielo engendran más cristales de hielo a medida que las gotas frías continúan congelándose. Eventualmente se vuelven lo suficientemente pesadas como para que los cristales caigan del cielo, dejando un vacío en la capa de las nubes.

Los cristales de hielo que caen suelen ser visibles en el centro de los agujeros, detalla la agencia espacial.

Los aviones son un desencadenante común de las nubes perforadas. Por tanto, no es coincidencia que estos agujeros se formen cerca de los aeropuertos.