Demuestran que la COVID-19 se puede contagiar tan solo con una conversación

Ciencia LR

La Universidad de Tokio incidió en los efectos de los aerosoles cuando dos personas conversan en distintas posturas. Fotocaptura: ABC
La Universidad de Tokio incidió en los efectos de los aerosoles cuando dos personas conversan en distintas posturas. Fotocaptura: ABC

Los científicos han publicado los riesgos de charlar con o sin mascarilla al analizar los patrones de flujo de aire en un local dedicado a la estética.

Frente a una segunda ola de la COVID-19, los gobiernos han retomado la cuarentena como medida principal hasta que la curva de muertes y contagios disminuya a cifras más controlables. En estas últimas semanas, estudios internacionales han hecho énfasis en ventilar los ambientes y evitar el contacto con aerosoles surgidos de la tos o estornudos.

En tal contexto, se suma otro factor a esas recomendaciones contra el SARS-CoV-2. Un equipo de científicos de la Universidad de Tokio (Japón) aclaró que no hay que ignorar las cargas virales aerotransportadas y por aerosoles con respecto a la respiración y el habla, por lo que deben aplicarse siempre los protocolos de bioseguridad antes de cualquier actividad.

Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista mensual, revisada por pares, Physics of Fluids.

Lazy loaded component

Para realizar los experimentos, los especialistas de Japón analizaron la respiración expulsada de las personas sentadas y de pie —posturas clásicas en salones de belleza—, así como al momento de hacer exámenes médicos o consultas de salud. Los involucrados en el estudio se reunieron en una peluquería céntrica de Tokio para darle realismo total a la actividad y no caer en sesgos.

“En particular, la cosmetología, la atención médica y la atención a largo plazo son inevitables en la vida humana. Por lo tanto, es difícil abstenerse de actividades asociadas con estas áreas o usar separadores porque se necesita contacto”, explicaron los firmantes del artículo en el apartado Introducción.

Como primer paso, los investigadores usaron humo de cigarrillos electrónicos para simular gotas del tamaño de una partícula de coronavirus. Los participantes repitieron la palabra “Onegaishimasu”, un saludo empresarial, y se desplazaron en turnos dentro del recinto a diferentes cercanías.

Keiko Ishii, primera autora del estudio, dijo que observaron sus exhalaciones con y sin mascarilla cuando estaban de pie, sentados, echados boca arriba y boca abajo. Inclusive, se agregó una variante de análisis con protector facial.

“Después de ventilar la habitación, se cerraron las ventanas y puertas, no se encendió el aire acondicionado y el experimento se llevó a cabo en un estado sin viento”, se expone en el apartado Experimentación.

Además, en el capítulo III, Resultados y Discusiones, se indagó la exhalación de las personas de pie hacia otras sentadas, por ejemplo, cuando un esteticista corta el cabello a un cliente. Aquí, los aerosoles propalados se dirigieron “hacia abajo en forma de chorro y luego horizontalmente” (sin mascarilla). Con el barbijo, la salida del potencial aliento con coronavirus se redujo significativamente.

Imágenes laterales del aliento exhalado de una persona de pie con y sin mascarilla | Foto: Physics of Fluids / Universidad de Tokio

Al observar con detenimiento las exhalaciones de una persona sentada sin mascarilla, se determinó que estas fluyeron hacia abajo. Sin embargo, luego de un lapso, las partículas flotaban durante tres segundos y aumentaban gradualmente su permanencia a cinco segundos.

En el ejemplo con mascarilla, se suprimió el chorro respiratorio de adelante, al tanto que el aliento se filtró por encima hasta llegar a la coronilla, sector más alto de la cabeza.

En resumen, visualizando el aliento humano, estas son las conclusiones de este documento científico alojado en Physics and Fluids:

  • Si no usamos mascarilla, el flujo de aire se conduce hacia abajo
  • Al usar mascarilla, estar de pie o sentado, los aerosoles fluyen a través del cuerpo
  • Al momento de mirar hacia abajo, los aerosoles se separan de la capa de temperatura del cuerpo humano. El aire exhalado desciende; por tal motivo, la persona parada debe usar sí o sí protector facial
  • Cuando se mira hacia arriba, los aerosoles fluyen en expansiones anárquicas y tienden a irse a la espalda, por lo tanto, no hay que contactar con esa persona por allí
  • Cuando se usa mascarilla no tejida, se reduce la inyección de aerosoles COVID-19 por delante.