Vacunación y distanciamiento sería la combinación más eficaz contra la COVID-19

Ciencia LR

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20 Feb 2021 | 14:16 h
Un proceso de vacunación por sí solo necesitará reforzarse con otras medidas | Foto: AP / Universidad de Oxford.
Un proceso de vacunación por sí solo necesitará reforzarse con otras medidas | Foto: AP / Universidad de Oxford.

Modelo epidemiológico explica que no se dependería de la reducción de movilidad si se perfecciona esta medida, según estudio de Nature Human Behavior.

Durante los meses de verano del 2020, varios países que experimentaban los estragos del nuevo coronavirus relajaron sus medidas como consecuencia de la reducción de casos. Sin embargo, la reapertura de la economía y el reencuentro social, aún sin vacunas a la vista, permitieron el brote de una segunda ola.

A partir de esta etapa, los epidemiólogos se han preguntado qué tanta eficacia tienen los protocolos anti-COVID-19 alrededor del mundo. En esa línea, un equipo de investigadores de las universidades de Southampton y Hong Kong utilizó datos de geolocalización —en estado anónimo— asociado a la movilidad de las personas para cuantificar el impacto del distanciamiento físico sumado al proceso de vacunación.

El descubrimiento puede ser leído en un artículo de la revista Nature Human Behavior.

Esta combinación, resumen los científicos en el citado documento, “puede contener resurgimientos sin depender de las restricciones de la estancia en el hogar, mientras que un proceso de vacunación gradual por sí solo no puede lograrlo”.

Se calculó que 64,2% de la población se vacunará en el plazo de un año, aproximadamente, con una efectividad del 75%. Además, determinaron que el aislamiento social y las vacunas reducirían el número de infectados aún más en ciudades de alta densidad poblacional.

“Específicamente, para ciudades con baja densidad de población, no se requeriría distanciamiento físico”, señaló el artículo, pues el tratamiento de la pandemia difiere en cada sector.

Es importante, de acuerdo a lo acotado, recalcar que los distanciamientos fuertes en cortos plazos son más efectivos que los leves a largo plazo respecto al control de la COVID-19.

“Las medidas leves de distanciamiento físico incluyen el cierre de escuelas y una reducción del 20% en el contacto en todas las demás categorías; las medidas moderadas de distanciamiento físico incluyen el cierre de escuelas, una reducción del 80% en el contacto en las compras o recreación, y una reducción del 50% en el contacto en todas las demás categorías”, escribieron los firmantes en Nature.

Luego, añadieron a su exposición: “Y el fuerte distanciamiento físico incluye solo el 50% del contacto previo al cierre en comunidades residenciales y el cierre de todas las demás instalaciones no esenciales”.

Tomando en cuenta densidades de poblaciones parecidas a las que hay en China y los patrones de contacto social, Shengjie Lai, doctor en Geografía de Facultad de Geografía y Ciencias Ambientales en la Universidad de Southampton, recomendó que “los responsables políticos y de salud pública” utilicen el marco teórico subido a la red.

A pesar de que no se han incluido variables que involucran lavado de manos y el uso de mascarillas, la validez de la investigación no se reduce a porcentajes significativos.

Andy Tatem, profesor de demografía espacial y director de WorldPop y Flominder, proyectos de gestión de datos, dijo que hay una necesidad urgente de ajustar, adaptar intervenciones y abrir sectores de la sociedad con un plan a cuestas en este contexto donde el coronavirus continúa amenazando con otras variantes.