Monos tití cobrizos peruanos eligen pareja para toda la vida, según estudio

Ciencia LR

larepublica_pe

24 Nov 2020 | 16:37 h
La Republica
Los monos tití cobrizos son unas de las pocas especies fieles a sus parejas. Foto: New England Primate Conservancy

Es uno de los pocos mamíferos que practican la monogamia. Además, los padres han demostrado tener un alto cuidado por sus crías.

Los monos tití peruanos son una de las pocas especies animales que practica la monogamia, reveló un estudio publicado en la revista Nature. Sofya Dolotovskaya, investigadora del Centro de Primates de Alemania y autora principal del análisis, comprobó este resultado tras 14 meses de trabajo de campo en la amazonia de Perú junto a su equipo.

En total fueron catorce grupos de monos tití cobrizos estudiados. Para determinar si eran o no genéticamente monógamos, los científicos secuenciaron su ADN y siguieron de cerca su comportamiento.

“Se pudo genotipar cuarenta y un individuos utilizando muestras fecales de las que se extrajo y secuenció el ADN en el Laboratorio de Genética del Centro Alemán de Primates en Göttingen”, señaló Dolotovskaya a El País.

Los resultados evidenciaron que ninguna de las crías de una familia establecida fue engendrada por otro macho ajeno al núcleo. Asimismo, una particularidad de esta especie es que los machos tienen un alto cuidado con sus crías en comparación con otros mamíferos masculinos. “El bebé tití es llevado casi exclusivamente por el padre”, afirmó la autora.

Dolotovskaya explicó que la monogamia en lo monos tití peruanos podría deberse a que el macho y la hembra permanecen cerca casi todo el tiempo. Esto los ayuda a mantener una relación sólida y próxima, además de muy cariñosa.

“Comprobamos también que los titís son muy territoriales, cada pareja tiene su área domiciliar y no se encuentran a otros animales con frecuencia. Como consecuencia, no hay muchas oportunidades para copulaciones con otros monos”, dijo la científica.

En otras especies, la monogamia no se da, debido a que la pareja elegida inicial no es la mejor genéticamente. El problema es que esto es revelado ya con la convivencia, por lo que muchas hembras pueden optar por buscar los genes de otro macho, aunque sin renunciar a su familia social.

En los titís, en cambio, la cría con una pareja distinta no proporciona esa ventaja genética. “Por eso creemos que evitaron los riesgos de la infidelidad”, concluyó Dolotovskaya.