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Ciencia

Estudio confirma que las bombas atómicas cambiaron el clima de la Tierra

Los más de 2.000 ensayos nucleares de la Guerra Fría dejaron una gran huella de radiación que electrificó partes de la atmósfera y alteró los patrones de lluvias.

La mayoría de las pruebas nucleares se realizaron en las décadas de 1950 y 1960. Imagen: Difusión.
La mayoría de las pruebas nucleares se realizaron en las décadas de 1950 y 1960. Imagen: Difusión.

No es un secreto que la competencia nuclear entre las potencias durante la Guerra Fría —periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial— afectó notablemente al planeta. Las más de 2.000 bombas atómicas detonadas en distintos lugares contaminaron el aire, la superficie y el agua. Sin embargo, no había estudios que confirmaran los efectos directos en el clima. Hasta ahora.

Una reciente investigación concluye que las pruebas de bombas nucleares llevadas a cabo durante esa época cambiaron los patrones de lluvia a miles de kilómetros de los lugares de detonación.

Los científicos de la Universidad de Reading han analizado cómo la carga eléctrica liberada por la radiación de las detonaciones de prueba, realizadas principalmente por los Estados Unidos y la Unión Soviética en las décadas de 1950 y 1960, afectó a las nubes de lluvia en ese periodo.

Aunque las detonaciones se llevaron a cabo en partes remotas del mundo, como el desierto de Nevada (EE. UU.), en las islas del Pacífico y el Ártico; la contaminación radiactiva se extendió ampliamente por toda la atmósfera. La radiactividad ioniza el aire, liberando carga eléctrica.

Experimento en un sitio alejado

Los investigadores analizaron los registros metereológicos de 1962 a 1964 reunidos por el Observatorio de Lerwick, una estación de investigación ubicada en Islas Shetland, en Escocia.

Dado que esta región no se vio afectada por otras fuentes de contaminación generadas por el hombre, fue el sitio ideal para observar los efectos de la carga eléctrica en las precipitaciones.

Descubrieron que cuando la carga eléctrica era superior, a causa de la radiación generada por un ensayo nuclear, las nubes tendían a ser más gruesas y había en promedio un 24% más de lluvias.

Por tanto, comprobaron que los efectos en el clima ocasionados por las pruebas nucleares alcanzaron los sitios más lejanos de la explosión.

Lluvias cayendo desde un conjunto de nubes. Foto: Difusión.

El profesor Giles Harrison, autor principal del estudio, publicado en Physical Review Letters, explica que, “al estudiar la radiactividad liberada de las pruebas de armas de la Guerra Fría, los científicos en ese momento aprendieron sobre los patrones de circulación atmosférica. Ahora hemos reutilizado estos datos para examinar el efecto sobre la lluvia”, añade.

Nos servirá para el futuro

Durante mucho tiempo, se estimó que la carga eléctrica modifica la forma en que las gotas de agua en las nubes chocan y se combinan, lo que puede afectar el tamaño de las gotas e influir en la lluvia; pero era difícil de observar en la atmósfera. Los autores de la reciente investigación pudieron entender esto al combinar los datos de las pruebas de bombas con los registros meteorológicos,

Los hallazgos de este estudio pueden ser útiles para investigar la geoingeniería de nubes, que tiene como objetivo modificar los patrones de lluvias para aliviar las sequías o prevenir inundaciones, sin el uso de productos químicos.

El profesor Harrison está liderando un proyecto que investiga los efectos eléctricos en el polvo y las nubes en los Emiratos Árabes Unidos, como parte de su programa nacional en Rain Enhancement Science.

Con información de Europa Press.