Por primera vez, científicos intentarán crear un agujero de gusano en laboratorio

Un agujero de gusano, en teoría, comunica instantáneamente dos lugares del universo. Foto: Shutterstock.
Un agujero de gusano, en teoría, comunica instantáneamente dos lugares del universo. Foto: Shutterstock.

Un equipo de físicos tratará de llevar a la realidad algo que hasta ahora solo ha sido teoría: un túnel en el espacio y el tiempo que conecta dos lugares del universo, sin importar la distancia.

Publicidad

Desde que fue ideado por Albert Einstein y Nathan Rosen en 1935, el agujero de gusano se convirtió en la estructura más fascinante que pueda ser concebida por la teoría, aunque nunca ha sido detectado. Ahora, un equipo de científicos del Instituto de Tecnología de California (Estados Unidos) ha propuesto la construcción de este objeto en un laboratorio.

Un agujero de gusano es un pasadizo o túnel en el espacio y el tiempo, que une dos puntos en el universo de forma instantánea, independientemente de la distancia que los separe.

El plan del equipo dirigido por Sepehr Nezami no es menos complejo, ya que involucra unir dos agujeros negros, cuerpos extremadamente densos cuya gravedad no deja escapar nada, ni siquiera la luz. Según la teoría, cualquier información quedará atrapada para siempre una vez que entre en estas regiones.

Un agujero de gusano puede construirse al entrelazar dos agujeros negros. Imagen: Stockernumber.

PUEDES VER Las primeras imágenes detalladas de la nueva ‘miniluna’ de la Tierra

Sin embargo, las investigaciones de los últimos años revelan que los agujeros negros entrelazados deberían ser capaces de transmitirse información el uno al otro, en lugar de destruirla para siempre. Y los físicos de California lo saben; por ello, pretenden entrelazar dos agujeros negros para generar el agujero de gusano.

El entrelazamiento es un fenómeno de la Mecánica Cuántica que hace que una partícula reaccione instantáneamente ante cualquier alteración que sufra la partícula con la que está entrelazada, incluso si una se encuentra en la Tierra y la otra en la galaxia más lejana jamás conocida.

En el papel, el plan debería funcionar perfectamente. Pero, ¿cómo conseguimos dos agujeros negros?

Experimentando a nivel cuántico

No cabe duda que conseguir agujeros negros, que se originan comúnmente a partir del colapso de estrellas masivas, está fuera de las posibilidades de los científicos. Sin embargo, han comprobado que se podría construir circuitos cuánticos que se comportarían de la misma forma en que lo harían dos agujeros negros entrelazados, es decir, procesarían la información al igual que lo hacen los reales (a una velocidad extrema).

Al crear un agujero de gusano mediante este método, los científicos estarían recreando un fenómeno que ya se ha probado, la teleportación cuántica, utilizada en la construcción de ordenadores cuánticos y que permite enviar información encriptada de una máquina a otra, explica la revista Quanta.

Láseres en el laboratorio de Chirstopher Monroe (Universidad de Maryland), que se utilizan para controlar la información cuántica.

PUEDES VER Científicos creen que un planeta pudo haber sido ‘robado’ del sistema solar

Sin embargo, el sistema resultante del experimento de este grupo de físicos lo superaría por completo, ya que la información no necesitaría ser codificada y descifrada por el receptor, sino que entraría en uno de esos agujeros negros simulados y, después de un breve intervalo de tiempo, saldría intacta por el otro agujero.

Si se logra construir este agujero de gusano a nivel cuántico, estaríamos ante una revolución en la computación cuántica, haciendo la teleportación de enormes cantidades de información en tiempos extraordinariamente cortos.

Una proeza científica como esta, que parece salida de ciencia ficción, también podría acercarnos a una teoría que unifique la relatividad general (la gravedad de Einstein) y la mecánica cuántica (el mundo de las partículas fundamentales), lo cuál terminaría por revelarnos el más grande misterio de cómo funciona el universo y, por qué no, la forma en que viajaríamos a través del espacio-tiempo.