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¿Podrá Hamás ponerse las botas?, por Mirko Lauer

"Lo que daba a Israel su ventaja estratégica, además de su capacidad militar, era la división entre sus enemigos y el carácter secundario de la causa palestina para el poder musulmán".

larepublica.pe
MIRKO

El diario israelí Ha’aretz del pasado domingo opina que con su ataque sorpresa Hamás ha tomado el control de la agenda del Medio Oriente. Tanto así que su rival religioso y político-militar Hezbollah ahora dice que ellos también han lanzado misiles contra Israel. Pero Tel Aviv puede atacar Gaza, sede de Hamás, pero no Líbano o Irán, bases de Hezbollah.

Ahora todo el mundo musulmán va a querer alzar con alguna lonja del espectacular ataque de Hamás. Pero solo los palestinos de la Franja de Gaza van a pagar las consecuencias. Que en el fondo van a consistir en seguir viviendo en la lamentable situación que les ha impuesto Israel y sus fanáticos religiosos, ávidos de tierra.

La revista Foreign Policy ha confeccionado una lista de urgencia con datos claves sobre la situación. Una: Hamás estaba tocando fondo. Dos: La Autoridad Palestina quiere ver fracasar a Hamás, pero no va a apoyar a Israel. Tres: Masivo fracaso de la inteligencia israelí. Cuatro: Los rehenes complicarán la situación. Cinco: La respuesta de Israel será muy dura.

Peter Beaumont, de The Guardian, opina que el ataque es un intento de Hamás de ingresar al proceso diplomático amplio del mundo musulmán. El proceso consistiría en algo parecido a un acercamiento general entre rivales, y hasta enemigos, de la zona. La idea, dice además, es “tomar control de la narrativa palestina” en disputa entre varios bandos.

Acaso el comentario de Beaumont apunta hacia el sorprendente acercamiento entre Arabia Saudita (sunita) e Irán (chiíta), bajo los buenos oficios de China. Exagerando la nota, el ataque a Israel sería una manera de llamar la atención de las grandes ligas del Medio Oriente; es decir volverse necesarios en cualquier mesa de negociaciones.

Lo que daba a Israel su ventaja estratégica, además de su capacidad militar, era la división entre sus enemigos y el carácter secundario de la causa palestina para el poder musulmán. Ambos factores parecen camino de perder peso, o incluso de disiparse. ¿El mundo árabe empezará a pedir mejor trato para sus hermanos desplazados?

Desde que se inició, lo de Ucrania ha despertado el temor a las guerras interminables, y el mundo se está preguntando qué significa una respuesta dura, como ha definido Tel Aviv a su estrategia de respuesta. El mundo musulmán todavía no se reúne para discutir estas cosas.

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