Cargando...

Decir que no, según Emiliano Schenfelt, creador de contenido, es la base de una buena decisión

Contra la idea de que manejar bien las finanzas personales es acumular información, Emiliano Schenfelt, creador de contenido, sostiene que la señal de que alguien entendió es la velocidad con la que dice que no.

Emiliano Schenfelt
Emiliano Schenfelt destaca que quienes obtienen mejores resultados no son los que más saben, sino los que poseen claridad en sus ideas.

Suele pensarse que decide mejor quien más sabe. Emiliano Schenfelt observó lo contrario en muchas de las personas con las que trabajó: los que obtienen mejores resultados no son necesariamente los que acumulan más información, sino los que tienen claras unas pocas ideas.

Treinta segundos

"Hay algo que para mí es lo más importante de todo, que es aprender a decir que no", dice Emiliano Schenfelt.

Treinta segundos es el tiempo que, según su experiencia, le lleva a descartar una propuesta a alguien que tiene criterio formado. El noventa por ciento de lo que le ofrecen se cae ahí, antes de cualquier análisis profundo, porque no pasa dos o tres filtros básicos que la persona ya tiene incorporados.

"Cuando tienes criterio, el noventa por ciento de las cosas que te van a ofrecer las descartas en treinta segundos”, asegura. Treinta segundos parece muy poco para decidir algo importante, y justamente por eso el número llama la atención cuando Emiliano Schenfelt lo dice en voz alta.

Dicho así, suena a soberbia. En su planteo es lo contrario, porque el que descarta rápido no lo hace por saber más que el otro, lo hace por tener claro qué está buscando.

"Menos conceptos, pero ordenados"

Esa es la idea con la que resume quiénes mejor se manejan. “Fíjate que los que ven resultados no son los que más saben. Son los que tienen menos conceptos, pero ordenados”, comenta.

Y detrás hay algo más grande que una preferencia personal, porque la abundancia de alternativas tiene efectos medibles y bastante bien documentados sobre la calidad de las decisiones.

La evidencia del exceso

Un trabajo de Sheena Iyengar, Gur Huberman y Wei Jiang, publicado por el Pension Research Council de Wharton y recogido después en un libro de Oxford University Press, analizó datos de cerca de 800.000 empleados estadounidenses y encontró que la participación en los planes de ahorro para el retiro caía a medida que crecía la cantidad de alternativas ofrecidas. Los planes con un puñado de opciones tenían participación más alta que los de diez o más.

Hay que leerlo con precisión, porque el trabajo muestra una asociación y los propios revisores señalan que la evidencia causal es débil. La dirección, de todos modos, coincide con lo que la psicología describió como paradoja de la elección, la idea de que más alternativas no solo dificultan decidir sino que dejan menos conforme con lo decidido.

¿Qué protege realmente?

Acá está el punto que Emiliano Schenfelt subraya con una frase corta. “Ese tipo de decisiones es lo que te protege”, asegura.

En su planteo, protege menos lo que alguien eligió que todo lo que descartó a tiempo, y eso no aparece en ningún resumen ni se puede mostrar en una foto.

Nadie arranca con filtro

El planteo de Emiliano Schenfelt no tiene adornos. El criterio, dice, cuesta mucho construirlo, y mientras se construye la persona toma decisiones con una herramienta que todavía no está terminada.

La consecuencia incómoda de todo esto, Emiliano Schenfelt no la esquiva. Alguien que recién empieza no tiene ese filtro, y no lo va a tener en unas semanas. Durante ese período está expuesto a cualquier oferta que suene bien, y lo mejor que puede hacer es asumirlo en lugar de suponer que el entusiasmo compensa la falta de criterio.

El progreso en esto no se nota porque aparezcan cosas nuevas en la vida de la persona. Se nota cuando alguien mira una propuesta que antes lo habría entusiasmado y, sin poder explicarlo del todo, siente que algo no cierra.

WhatsApp puede suspender tu cuenta por estas prácticas: qué hacer si recibes un bloqueo y cómo pedir una revisión

LEER MÁS

Devolver el carrito del supermercado parece un gesto menor, pero la psicología destaca lo que implica hacerlo sin que nadie te obligue

LEER MÁS