OAS desvió los US$ 6 millones en la gestión de Susana Villarán

Investigación. La fiscalía evalúa la declaración premiada de Roberto Trombeta. El proyecto Línea Amarilla-Vía Parque Rímac está plagado de irregularidades desde su propuesta en el 2009 hasta la construcción del bypass de 28 de Julio.

Vía Parque Rímac fue una iniciativa privada que hoy se estaría financiando con el cobro de los peajes de la Vía de Evitamiento

Vía Parque Rímac fue una iniciativa privada que hoy se estaría financiando con el cobro de los peajes de la Vía de Evitamiento.

Colaborador. Roberto Trombeta se sometió a delación

Colaborador. Roberto Trombeta se sometió a delación.

César Romero

El desvío de US$ 6'150,000 dólares realizado por OAS Perú en la ejecución del proyecto Línea Amarilla-Vía Parque Rímac coincide con la época en que se negoció la primera adenda al contrato con la Municipalidad de Lima, esto es, los meses comprendidos entre agosto del 2012 y marzo del 2013, en la gestión de la alcaldesa Susana Villarán.

Ahora por la modalidad en la cancelación de los sobornos vista en Brasil y el Perú, pagos a lo largo del proyecto, esto no prueba ni descarta necesariamente que el dinero se desvió para pagarle a algún funcionario de la gestión Villarán.

PUEDES VER: OAS Perú desvió fondos de Vía Parque Rímac para sobornos

Sobre todo en un proyecto plagado de irregularidades, desde que se firma el contrato en noviembre del 2009 en la anterior gestión del alcalde Luis Castañeda hasta las modificaciones para el bypass de 28 de Julio, como señaló el informe del ex congresista Juan Pari.

El comienzo

El proyecto Línea Amarilla fue una propuesta de Constructora OAS sucursal Perú hecha en la gestión de Castañeda Lossio, que fue aprobada y declarada de interés nacional por el Concejo Metropolitano en junio del 2009.

El contrato definitivo se firmó el 12 de noviembre del 2012, entre Gisselle Zegarra Flores, gerente de Promoción de la Inversión Privada de Lima, y Alfredo de Assis Ribeiro Filho, representante de Constructora OAS.

Sin embargo, advirtió la Comisión Pari, para la ejecución del proyecto se creó la empresa Línea Amarilla SAC, constituida el 6 de octubre del 2009 con un capital social de 2,900 soles.

Luego, el 13 de febrero del 2013 se firma la primera adenda al contrato que crea el fideicomiso de US$ 75 millones para las obras en la ribera del río Rímac y amplía la concesión por 10 años más, lo que hace un total de 40 años.

De acuerdo con el delator brasileño Roberto Trombeta, un día antes, el 12 de febrero del 2013, terminan de llegar a la cuenta de Kingsfield Consulting Corp los US$ 6 millones desviados del proyecto Vía Parque Rímac.

Las adendas

A partir de ese momento, el dinero desviado empezó a ser administrado por Alberto Youssef, representante de OAS. Este personaje en marzo del 2013 habría enviado al Perú a cuatro de sus colaboradores con dinero en efectivo para ser entregado a los representantes de OAS Perú.

En octubre del 2013, se da otro hecho controversial: la municipalidad autorizó a OAS para iniciar el cobro de peajes cuando todavía no había ejecutado el 70% de la inversión prometida. Hasta ese momento, según el cálculo de Pari, apenas habían invertido 192 millones de soles.

Posteriormente, en octubre del 2015, ya en la actual gestión del alcalde Castañeda, se firma una segunda adenda al contrato, pero esta desnaturaliza la primera adenda, pues desaparece el fideicomiso para construir el bypass de 28 de Julio.

Al respecto, IDL Reporteros reveló una serie de audios y mensajes de texto entre Giselle Zegarra, la misma persona que firmó el contrato, y el detenido presidente de OAS Brasil, José Pinheiro, para no avanzar con el proyecto Río Verde.

Esto sucede incluso antes de que termine la gestión Villarán. Al asumir el alcalde Luis Castañeda, rápidamente se firma el contrato para la construcción del bypass de 28 de Julio y un corredor superior que hasta hoy no se construye.

Con todas estas modificaciones, el congresista Pari concluyó que actualmente las obras de Línea Amarilla se realizan con el cobro de peajes y no con inversión privada.

Contrato ficticio entre la constructora chilena Andreu Limitada y la española DSC Workshop que permitió la salida de los US$ 6 millones de Vía Parque Rímac.

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