Oposición dice que esto es un 'autogolpe'. Presidente venezolano ordena ejercicios militares frente a supuestos planes de intervención extranjera y suspende las garantías constitucionales ante la 'amenaza de un golpe'. Ayer se realizaron masivas movilizaciones de apoyo y de rechazo al chavismo en el poder., Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, ha dirigido toda su artillería para ahogar a la oposición. El jefe de Estado decretó este viernes un Estado de Excepción y Emergencia Económica que suspende garantías constitucionales ante la posibilidad de un "golpe" contra su gobierno. "He decidido aprobar un nuevo decreto que me dé el poder suficiente para derrocar el golpe de Estado, la guerra económica, para estabilizar socialmente nuestro país y para enfrentar todas las amenazas internacionales y nacionales que hay contra nuestra patria en este momento", dijo. Maduro ha anunciado además su decisión de iniciar ejercicios militares de la Fuerza Armada venezolana (FANB) para prepararse para "cualquier escenario", tras informar de supuestos planes de intervención desde el extranjero. "Esta tierra es sagrada y debemos hacerla respetar", ha asegurado el jefe de Estado en un mitin con miles de partidarios en una calle del centro de Caracas. Además, ha pedido al poder judicial y la cancillería que inicie los trámites para abrir un juicio internacional contra el exmandatario colombiano Álvaro Uribe por instar a gobiernos extranjeros a colaborar con una intervención militar en el país suramericano. El alcance del Estado de Excepción es de momento incierto. Maduro no ha detallado cómo aplicará este nuevo "estado de excepción" que, según la oposición, podría restringir las álgidas protestas callejeras contra su gobierno. "Esto es un autogolpe" Jesús "Chuo" Torrealba, secretario general de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha calificado la medida como un "autogolpe" al Estado venezolano. "Para que este decreto tenga validez legal ha debido ser discutido antes por la Asamblea Nacional de Venezuela y eso no se hizo", comentó en medio de una concentración opositora hecha en Caracas para pedir al Consejo Nacional Electoral (CNE) –controlado por el chavismo– que agilice los trámites para convocar este año a un referendo revocatorio contra el mandato del sucesor de Hugo Chávez. El decreto resulta una carta en blanco para el gobierno. Además de suspender algunos derechos establecidos en la Constitución Nacional de Venezuela, la medida concede a Maduro la potestad de actuar contra quienes considere enemigos de la economía o la soberanía del país. Sin embargo, la intervención de empresas paralizadas en Venezuela pareciera ser el primer objetivo del decreto. "Vamos a entregarle al Poder Popular las plantas paradas en el país", afirmó Maduro. Hace 15 días, Polar, la principal empresa productora de alimentos de esta nación, suspendió por completo las operaciones en sus plantas de cerveza debido a la falta de materia prima. El Estado de Excepción y Emergencia Económica, ahora, no tiene fecha de vencimiento. Maduro ha adelantado que la medida puede postergarse hasta el próximo año: "Esto nos permite durante los meses de mayo, junio, julio, y toda la extensión que vamos a hacer constitucionalmente durante el 2016 y seguramente el 2017, recuperar la capacidad productiva del país". Para la oposición este decreto se trata solamente de un ardid más que intenta atornillar al impopular mandatario venezolano. Venezuela en alerta El derrumbe de los gobiernos seguidores de Chávez en América Latina ha puesto en alerta al gobierno de Venezuela. Tras la derrota de los aliados de izquierda en Argentina y Brasil, el gobierno venezolano ha denunciado con frecuencia que se fragua en Estados Unidos un supuesto plan de golpe contra Maduro. Según el sucesor de Chávez, el expresidente colombiano Álvaro Uribe es el cabecilla de este plan que supuestamente pretende erradicar a los gobiernos de izquierda en el continente. El mandatario acusó una vez más a la oposición venezolana de estar involucrada en el supuesto plan: "Se están activando medidas desde Washington, pedidas y promovidas por factores de la derecha fascista venezolana, envalentonados por el golpe de Estado en Brasil". Venezuela retira su embajador en Brasil El presidente Nicolás Maduro retiró a su embajador en Brasil en protesta por la suspensión de la presidenta Dilma Rousseff. Pero el nuevo canciller brasileño, José Serra, dijo que su gobierno no aceptará lecciones de sus vecinos. El gobierno interino de Brasil, presidido por Temer, "analiza" la decisión de Venezuela de llamar a su embajador en Brasilia, Alberto Castellar, dijeron fuentes oficiales. La OEA espera tener listo para fines de este mes su informe sobre la situación de Venezuela para decidir si aplica la Carta Democrática a ese país, señaló el secretario general, Luis Almagro. Indicó que el informe analiza el equilibro de poderes entre el Legislativo y el Ejecutivo en Venezuela, así como la situación del Poder Judicial. La clave El ex candidato presidencial Henrique Capriles, uno de los principales impulsores de la revocatoria del mandatario Nicolás Maduro, advirtió que el país es "una bomba" que en cualquier momento puede estallar si las autoridades no permiten que ese proceso se celebre este año. "Si ustedes trancan (obstruyen) la vía democrática, nosotros no sabemos lo que pueda pasar en este país. Venezuela es una bomba que en cualquier momento puede estallar", dijo el gobernador de Miranda durante una concentración.