Ángel Páez dictará talleres de Periodismo de Investigación y de Periodismo Literario

Una excelente oportunidad para informarse y actualizarse sobre las nuevas tendencias en el periodismo mundial.

Svetlana Alexievich (al centro) con sus entrevistadas de “La guerra no tiene nombre de mujer”

Svetlana Alexievich (al centro) con sus entrevistadas de “La guerra no tiene nombre de mujer”.

Ángel Páez ofrece un Taller de Periodismo de Investigación los días viernes 25 y sábado 26

Ángel Páez ofrece un Taller de Periodismo de Investigación los días viernes 25 y sábado 26. Foto: Franz Reynaldo Chávez.

La entrega del premio Nobel de Literatura a Svetlana Alexievich representa la consagración del Periodismo de Investigación y del Periodismo Narrativo, una vieja relación que puede rastrearse en El diario del año de la peste (1722), del inglés Daniel Defoe. Para relatar hechos reales con las técnicas de la literatura, como lo hicieron John Hersey con Hiroshima (1946), Truman Capote con A sangre fría (1966) y Gay Talese con Honrarás a tu padre (1971), primer se debe aprender a investigar para descubrir lo oculto, lo que no se dice, lo que se escamotea a la gente.
 
 
Felizmente el Nobel animó a las editoriales a traducir al español tres de los libros de Alexievich –solo estaba disponible  Las voces de Chernóbil--, entre ellos La guerra no tiene rostro de mujer (1985), Últimos testigos: Los niños de la Segunda Guerra Mundial (1985), Los muchachos de zinc (1990), El fin del Homo sovieticus (2013). 
 
La técnica de Alexievich consiste en investigar los hechos a partir del testimonio directo de los protagonistas, narrados a veces en primera persona por intermedio de la reportera.
 
“En un tiempo en que se especulaba de la ‘muerte del periodismo’ debido a la irrupción de los medios digitales, el Periodismo de Investigación y el Periodismo Narrativo han recobrado extraordinaria vitalidad y reconocimiento, y el galardón entregado a Alexievich así lo confirma”, dice el periodista y profesor Ángel Páez.
 
En la región Páez es uno de los pocos reporteros que combina las técnicas de la investigación periodística y del periodismo literario, como lo demuestra en el perfil sobre el asesino serial senderista Félix Huacha Tincopa, incluido en el libro Los Malos (2015), una antología que dirigió y publicó la reconocida Leila Guerriero.
 
Con la finalidad de informar y actualizar a los estudiantes y profesionales sobre las actuales tendencias de la prensa en el mundo, Ángel Páez ofrece un Taller de Periodismo de Investigación los días viernes 25 --de 6 de la tarde a 10 de la noche--, y sábado 26 de noviembre --de 9 de la mañana a 1 de la tarde--, en el local del diario La República, en el jirón Camaná 320, en el Centro de Lima.
 
También dictará un Taller de Periodismo Narrativo el viernes 2 de diciembre --de 6 de la tarde a 10 de la noche—y sábado 3 de diciembre –de 9 de la mañana a 1 de la tarde--, en el mismo lugar.
 
Fundador y jefe de la Unidad de Investigación desde 1990, miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), corresponsal del periódico argentino Clarín y de la revista mexicana Proceso, Ángel Páez también es profesor universitario de las especialidades de Periodismo de Investigación y Periodismo Literario.
 
“Las tecnologías digitales han cambiado radicalmente los modos de obtención, producción y difusión de información, pero los fundamentos del periodismo son los mismos: buscar la verdad, ser leales con los ciudadanos, verificar los datos, relatar rigurosamente los hechos. Cada día los lectores exigen a los periodistas más calidad de información, no más de lo mismo”, explicó Páez.
 
La columna vertebral de la metodología de Ángel Páez radica en detallar minuciosamente qué técnicas de investigación periodística aplicaron los reporteros que destaparon grandes casos en diferentes partes del mundo, como los periodistas de Associated Press que obtuvieron un premio Pulitzer por descubrir que pesqueras tailandesas e indonesas ocultaban trabajadores esclavos. O los varias veces galardonados reporteros mexicanos que descubrieron que el presidente Enrique Peña Nieto vivía en una residencia de 7 millones de dólares cuyo propietario era una empresa contratista del Estado.
 
“A la gente no le importa mucho si lee tu reportaje en una tablet, una laptop o en la pantalla de tu móvil sino que si lo que dices es cierto. Un periodista no es bueno por el número de Likes que reciben sus cuentas en las redes sociales sino por su habilidad de sacar a la luz información que poderes de diversa clase confabulan para que nunca se publique”, señaló.
 
Las inscripciones están abiertas y los cupos son limitados. Informes: angel.paez@glr.pe.

 

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