ALERTA - Castillo superó a Fujimori al 100% de actas contabilizadas por ONPE

Un perro que articula oraciones está causando una investigación animal

Tendencias LR

A raíz de la popularidad de la mascota en TikTok, muchas personas se están animando a practicar trucos con sus perritos. Foto: captura de Instagram
A raíz de la popularidad de la mascota en TikTok, muchas personas se están animando a practicar trucos con sus perritos. Foto: captura de Instagram

Bunny es una mascota que tiene 20 meses, una alfombra con 70 palabras asociadas a conceptos y seis millones de seguidores en TikTok que la adoran.

Bunny, una perrita, está sorprendiendo a los usuarios de TikTok. El trabajo mental que el animal ha hecho, según su dueña, quien dice no ser en absoluto experta en ciencia canina, es juntar un pronombre plural con una palabra emotiva, una pregunta y un verbo en tiempo pasado.

El animal empieza a plantear preguntas difíciles a su cuidadora. “Dormir” + “por qué”. ¿Qué es lo que nos lleva a dormir?, tenía que explicar ella confundida por lo limitado del lenguaje disponible en la alfombra. “Porque” “feliz”. Porque nos hace felices, le explicó.

Devine, la dueña, siempre charla con el animal con paciencia y cariño, pero sin simplificar su habla, diciendo oraciones completas y no las simples órdenes del tipo “sienta” o “espera” que los criadores tienden a enseñarles.

Mientras se espera las respuestas de Bunny, se puede apreciar sus engranajes mentales resolviendo el cóctel de información, y sus réplicas casi siempre encierran algún tipo de astucia, como la de un niño muy pequeño.

Lazy loaded component

A raíz de la popularidad de la mascota en TikTok, muchas personas se están animando a practicar con sus perritos. Estos experimentos domésticos acabaron saltando a las instituciones. De acuerdo con The Verge, un departamento del Laboratorio de Cognición Comparativa la Universidad de California de San Diego está organizando el trabajo de 700 voluntarios, dueños de perros, gatos e incluso caballos.

En este programa virtual, los científicos deciden cómo hay que configurar las alfombras comunicativas y los retos lingüísticos a practicar con los animales cada semana.