Unos dos millones padecen de adicción al juego, según Cedro

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2011 M11 10 | 00:00 h
Al año, cerca de 56 mil personas acuden a casinos tragamonedas. En situaciones extremas adictos podrían cometer crímenes, señalan expertos en seguridad.El problema de la ludopatía. Jóvenes son los más propensos a caer en este mal

Carlos Contreras C.

 

Las primeras luces del día atraviesan por las ventanas del lugar como una señal de alerta para las  treinta personas que mantienen la mirada fija en las figuras de bustos egipcios, números y letras en mayúsculas que giran en las pantallas de esas máquinas tragamonedas, desplazadas en el ambiente sombrío. Unas señoritas en cortas minifaldas atienden al son de la cumbiambera Marisol, mientras que los presentes juegan, confiando en su suerte, sin imaginar que peligrosamente también juegan con su integridad.  

 

Son las siete y treinta de la mañana y dentro de este grupo de apostadores se encuentra Jorge, un taxista de 40 años de edad que ha empezado a ‘jugar’ invirtiendo las ganancias del día anterior.

 

Unas grandes ojeras resaltan de inmediato al observar su rostro sudoroso. Tiene un olor fuerte a cigarros y tragos. No se le nota preocupado, aunque sí ansioso. A él lo encontramos sentado frente a los aparatos luminosos que mantienen concentrados a los jugadores de la sala del casino de Comas.

 

Dejan de trabajar por jugar    

 

Al rato sirven el desayuno madrugador del lunes: un vaso de avena con manzana y pedazos de un pan ‘triple’. Una típica forma de mantener a los apostadores.

 

“Hoy la suerte no está jugando a mi favor, llevo toda la noche en esta máquina”, me revela con la mirada distraída. Tiene un crédito de 1.800 puntos que equivalen  18 soles. Durante la madrugada, va perdiendo más de 80 soles  en la máquina Indian Dreaming.

 

–Ya no iré a trabajar. Y ¿tú qué vas a hacer? –le pregunto–. “Nada, compa’re, yo he ‘taxeado’ toda la noche (de ayer). En agosto gané 500 soles. En enero igual... Así es... a veces ganas y otras pierdes”, concluye la conversación y se concentra en su buena fortuna, preocupado en jugar y sin darse cuenta de lo que sucede con él.  

 

Un 6,5% padece de ludopatía

 

Esta actitud que presenta Jorge es un claro indicador de que sufre de ludopatía, una  adicción patológica a los juegos electrónicos y de azar.

 

‘Jorge’ juega más tiempo de lo que tenía planeado, se preocupa por la forma de obtener más dinero para seguir jugando y no le importa la cantidad de dinero que apuesta.

 

Así como este empedernido apostador, se estima que en el país un 6,5% de peruanos (cerca de 2 millones) padecen de ludopatía, según un estudio realizado en marzo del 2010 por Cedro. Estas estadísticas demuestran también que los varones juegan más que las mujeres y se calcula que  al año unas 56 mil personas ingresan a estos salones de juegos de azar.  
“Uno de los motivos que refuerza el juego patológico es que los jugadores valoran más las pocas ganancias y no prestan atención a las elevadas pérdidas económicas”, precisó Milton Rojas, especialista de Cedro en adicciones.

 

Y ¿qué sucede cuando la ludopatía llega a  situaciones extremas? ¿Estos enfermos pueden llegar adelinquir para conseguir más dinero?   

 

Para el psiquiatra Martín Nizama una persona ludópata no es consciente de sus actos porque es un enfermo que perjudica a su entorno familiar y hasta su integridad. “Ellos ponen en peligro la economía familiar y tienen tendencia al suicidio, la soledad y la depresión”.

 

Según indica Milton Rojas, principalmente los adictos al juego pueden llegar a delinquir en su entorno familiar por conseguir más dinero para apostar. “Ellos embaucan, estafan y hasta pueden robar a terceros, en situaciones extremas”, aseveró.
Según César Ortiz, de Aprosec, “la adicción a los juegos de azar es un factor que incrementa no solo la violencia intrafamiliar sino que también puede terminar en la ocurrencia de delitos”.

 

Fiscalización a tragamonedas

 

A esto, se suman algunos estudios de criminología que recalcan que la adicción a las apuestas se convierte en un riesgo frente a la delincuencia, en diferentes grados, dependiendo de la adicción.

 

Los entrevistados también coincidieron en que las salas de casinos y tragamonedas son los móviles más frecuentes para que las personas se conviertan en adictos al juego de azar. Aunque para Manuel San Román, funcionario del Ministerio de Turismo y Comercio Exterior (ente encargado de regular estos negocios), solo se trata de espacios alternativos al entretenimiento. “Se trata de fomentar un juego responsable. Trabajamos en campañas de concientización dirigidas a los más jóvenes”, precisó.
“No e xiste una regulación clara ni fiscalizadora para estos salones”, concluye Rojas, mientras recibe la llamada de una nueva familia que pide ayuda psicológica para su amado ser. Sufre de ludopatía.

 

Hay 680 salas de tragamonedas

 

1]Al 31 de diciembre del 2010, el Ministerio de Turismo logró formalizar 680 salas de máquinas tragamonedas y 12 salas de casinos. También, a nivel nacional, hay 70 mil máquinas tragamonedas.

 

2] “Los clientes son libres de ingresar a salones de tragamonedas. Una solución para que no ingresen adictos es  el  llenado de una ficha de identificación, donde el mismo ludópata registre la prohibición a estos espacios”, afirmaron.  

 

3] Para Cristina Sierralta, gerenta general de la Sociedad Nacional de Juegos de Azar (Sonaja), los casinos y  tragamonedas no causan ludopatía. “Son centros de entretenimiento donde las personas van a jugar y apuestan confiando en su suerte”.

 

Reacción

 

"A la semana llegan al hospital uno o dos casos de ludopatía en estado terminal. Ellos son enfermos que no tienen conciencia de los efectos que producen sus actos”. Martín Nizama. Psiquiatra del hospital Hideyo Noguchi.