Promsex promueve campaña en contra de la trata de personas

Tras la pandemia, la trata de personas se intensificó a través de las redes sociales, tomando así nuevas formas de operar en el país.

La trata de personas actualiza sus mecanismos de captación. Foto: difusión
La trata de personas actualiza sus mecanismos de captación. Foto: difusión
La República

La trata de personas es un problema que no solo genera incertidumbre en el país, sino también irrumpe la tranquilidad de miles de ciudadanos, sobre todo el de las mujeres. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en los últimos cinco años se registraron 2901 denuncias en el Ministerio Público, siendo la explotación sexual el fin más común.

Frente a este contexto, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos - Promsex pone en marcha su campaña #LaTrataEsReal, iniciativa que busca alertar a la población sobre esta problemática. “Las economías informales, la violencia y la pobreza son problemas a revertir si es que se desea terminar con esta violación de derechos”, señaló Susana Chávez, directora de Promsex.

Además, en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, la campaña de Promsex se enfoca en las regiones de Piura y Madre de Dios, zonas de riesgo debido al narcotráfico, la minería o la tala ilegal, problemas de alto nivel que generan recintos en sus alrededores, donde mujeres adultas, adolescentes y niñas son víctimas de explotación sexual.

Un delito que cambia

La trata de personas ha funcionado a través de la manipulación o coacción, amenazas y el aprovechamiento económico; sin embargo, tras la pandemia de la COVID-19 y la emergencia sanitaria, este problema ha ido intensificándose aún más con las redes sociales para captar a las víctimas y promover la modalidad de explotación sexual llamada “delivery” en hoteles, clubes nocturnos o fiestas clandestinas.

Según Promsex, la trata de personas es una forma de violencia de género, punto que demuestra que la desigualdad es un caldo de cultivo que genera que esta problemática ocurra, donde las mujeres enfrentan, históricamente, mayores niveles de desigualdad y exclusión económica.

¡No caigamos en ella!

“Muchas mujeres quieren salir adelante, cumplir sus metas y ayudar a sus familias; sin embargo, cuando una cae en estas redes, es muy difícil salir y si se logra, los impactos en su salud mental, física y social por la situación de explotación son severos”, explicó Rossina Guerrero, directora de programas de Promsex.

Cabe mencionar que, ante esta problemática, es fundamental que el Estado intervenga para garantizar su rol como garante de derechos fundamentales y erradicar las economías que se basan en actividades ilícitas, que son utilizadas como fachada para la trata de personas con fines de explotación sexual.

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