Provincia de Lambayeque inauguró celda transitoria para disposición de residuos sólidos

Esta obra demandó una inversión de S/ 3,8 millones a fin de beneficiar 65.000 personas de diferentes distritos.

Infraestructura cuenta con suministro de electricidad a través de paneles solares. Foto: Municipalidad Provincial de Lambayeque
Infraestructura cuenta con suministro de electricidad a través de paneles solares. Foto: Municipalidad Provincial de Lambayeque
LR Norte

Este jueves 15 de julio se inauguró la celda transitoria para la disposición final de residuos sólidos municipales en la provincia de Lambayeque, región Lambayeque. La infraestructura tiene una extensión de 53 hectáreas en el sector Yéncala, en el noroeste de la ‘Ciudad Evocadora’.

Esta obra permitirá la descomposición de residuos a través de la rápida estabilización de las capas de la celda, así como la generación de gases menos dañinos, la disminución de malos olores, evitar la aparición de moscas y roedores que puedan afectar la salud de la población, entre otros beneficios en favor del medio ambiente.

Según detalló la Municipalidad Provincial de Lambayeque, esta obra demandó la inversión de S/ 3,8 millones a fin de beneficiar a unos 65.000 habitantes de la ciudad y distritos de la provincia, como San José, Mochumí, Túcume y Mórrope.

El relleno presenta un volumen de recepción de 88 651 53 metros cúbicos de residuos en un área que fue donada por la Comunidad Campesina San Pedro. Tiene diversos componentes, como una poza de lixiviados, oficinas administrativas, caseta de paneles solares, caseta de parqueo perimétrico, canales pluviales y más.

En el acto inaugural estuvo presente el viceministro de Gestión Ambiental, Mariano Castro Sánchez; el alcalde de la provincia de Lambayeque, Alexander Rodríguez Alvarado; el congresista por Lambayeque Rolando Campos Villalobos; regidores y servidores directamente involucrados con el proyecto.

Solo esta ciudad genera un aproximado de 60 toneladas diarias de residuos sólidos domiciliarios, lo que hace un total de 21.600 toneladas al año. Toda esta cantidad terminaba en un botadero ubicado camino a la playa Naylamp y degradaba grandes hectáreas de terreno.