Otro año escolar en donde las aulas son los cerros de Puno y Cusco

Lecciones no aprendidas. La fotografía de niños trepando cerros para escuchar clases virtuales marcó el 2020. Para este año las cosas no cambiaron. En Cusco y en Puno tabletas no terminan de repartirse y falta conectividad para acceder a señal de internet, radio y televisión. Maestros y escolares apelan a la creatividad para no dejar de aprender.

La Republica
El dato. Escolares de la comunidad de Amparani captan señal de internet y radio en este cerro. Es el ejercicio de todos los días laborales, escalar para hacer sus quehaceres. Foto: Juan Carlos Cisneros / La República
LR Sur

Kleber Sánchez, Maribel Mamani y Elizabeth Huanca

Gaby Cutipa Mamani tiene 15 años. Para escuchar Aprendo en Casa, con sus compañeros de aula, trepan un cerro aledaño a su vivienda para captar la señal de Radio Nacional. Ya en la cumbre, cubiertos con mascarillas, utilizan como sillas las rocas para hacer sus trabajos.

Acá también captan internet en los celulares para mandar las tareas a sus maestros. Los trabajos los envían por WhatsApp. Desde el inicio de la pandemia, marzo de 2020, así se educan los bde José Antonio Encinas. Esta institución educativa se encuentra en el centro poblado de Amparani- Acora a hora y media de la ciudad de Puno.

“En mi casa la señal de radio entra borrosa. Preferimos subir al cerro, ahí es buena”, nos dice Gaby. En ocasiones, se conectan con sus maestros por google meet.

Gaby es sincera. Siente que con la educación virtual aprende poco. Quisiera clases presenciales.

Acá aún no llegaron las tabletas prometidas por el gobierno. Los padres optaron por comprar smartphones. Un buen equipo pasa de los S/500. Si en casa son más de dos hijos la inversión es mayor, dice el alcalde de Amparani, Valeriano Cutipa. Además deben recargarlo con datos y una recarga de S/ 5 les dura entre tres y cuatro días. En el poblado no brindan este servicio. Viajan hasta Ilave para hacerlo.

Sergio Rogelio Chipana Mamani es profesor del colegio Agropecuario Taipicirca de la comunidad del mismo nombre. En sus cursos tiene 50 alumnos. Lo encontramos en el izamiento de bandera de Amparani. Nos cuenta que de su bolsillo salen S/70 por mes para pagar un plan de datos. Solo así puede conectarse con sus estudiantes.

Subir a los cerros a buscar señal también representa un peligro. Chipana recuerda que en diciembre del 2020, dos de sus alumnos casi mueren impactados por un rayo en una tormenta eléctrica.

Maestros tras alumnos

En la combi que nos lleva a Amparani, nos topamos con el director de la IES Agroindustrial Ullacachi, distrito de Ilave, Claudio Mamani. En su colegio viven el mismo drama. Hay 40 alumnos, el Ministerio de Educación destinó 38 tabletas. La disposición del Minedu fue un equipo por familia. El problema viene cuando son dos o tres escolares en casa. Uno o dos no tienen cómo trabajar.

El año pasado, el 95% cumplieron con la educación virtual, el 5% ingresó a la etapa de recuperación. Estos últimos son escolares en situación de pobreza sin celular ni medios para contactarse con los docentes. El mismo salió en búsqueda de ellos para que no pierdan el año.

La virtualidad no es la panacea. Envían las tareas en archivos pdf que los escolares no pueden descargar. Entonces ahí los maestros se turnan para desplazarse a las comunidades para instruirlos con material didáctico en habilidades digitales o en los trabajos.

El Ministerio de Educación destinó 99 mil tabletas para Puno. A inicios del año escolar solo habían 4.000. Semanas atrás recién se completó el stock prometido. Pero aún los beneficiarios aún no los reciben. Los equipos tienen problemas. Llegaron malogrados o con chip incorrecto.

El dirigente del Sutep Puno César Hugo Tito Rojas exhortó al Ministerio Público y Defensoría del Pueblo para que comprueben estas deficiencias.

La región de Puno, tiene una población escolar de 300.000 alumnos. De esa cifra 70% de alguna manera se conectó a la educación virtual. Hay 30% con dificultades. Los maestros tienen que buscarlos en sus comunidades.

La realidad cusqueña

La comunidad de Tambomachay está a 20 minutos del centro de la ciudad de Cusco. La señal de telefonía, radio y televisión es deficiente para las clases virtuales. Al igual que en Puno, ellos suben a los cerros en busca de señal. Pero estos niños cusqueños no están desamparados. Una egresada de educación los apoya en su aprendizaje.

Rosalinda Huamán Miranda, es una estudiante del segundo grado de secundaria. Se queja del internet, sube al cerro en busca de señal y a veces va a la biblioteca.

Este espacio comunal lo habilitaron hace un año para reforzar el aprendizaje. Tres jóvenes de la comunidad, con estudios superiores, hacen un reforzamiento de Aprendo en Casa. “Hay muchos niños, en otras comunidades, que dejaron de estudiar, pero nosotros no queremos que pase así. A pesar de la pandemia estamos haciendo esfuerzos”, dice Eustaquio Quispe Alcca, presidente de la comunidad.

Sin orientación para hacer sus tareas hubiera significado el abandono escolar. “Sin este proyecto (biblioteca comunal), nuestros niños quizá ya no se hubieran dedicado a estudiar, sino a la agricultura y ganadería”, agrega Daniel Quispe Miranda, directivo de la comunidad.

En la biblioteca comunal no cuentan con una computadora ni impresora para realizar sus tareas.

Las mejoras que prometieron desde el Gobierno tampoco llegaron. “Solamente son habladurías. Aquí no llegó una tablet, a pesar que los niños estudian en colegios estatales”, enfatiza Eustaquio Quispe.

Por su lado, el titular de la Gerencia Regional de Educación, Arturo Ferro, precisó que esta semana ya conocerán cuántos niños no están accediendo a radio, televisión e internet. Este reporte lo harán los maestros a través de un sistema, posteriormente indicó que pondrán en funcionamiento un proyecto para mejorar estos aspectos.

Ferro informó de una estrategia de nivelación para recuperar a los estudiantes con bajos rendimientos. Ese programa se aplicará hasta junio. Con esta estrategia se pretende revertir un informe de Contraloría en cuyas conclusiones se advierte que el 33 % de estudiantes no alcanzó el nivel satisfactorio de aprendizaje. Estudio aplicado a nivel nacional.

El especialista en Educación, José Eduardo Villavicencio Quispe, considera que bajo este panorama la principal consecuencia en la educación será que la brecha se tornará más extensa, tanto entre estudiantes del mismo salón, entre la zona rural y urbana, y entre colegios particulares y estatales. Además, precisó que se debe de trabajar el aspecto de bienestar emocional, tanto en maestros, estudiantes y padres de familia.

ENFOQUE

El impacto será brutal

Sandra Carrillo

Especialista de proyecto Perú debate 2021

Que los alumnos no hayan asistido a clases por un año, tendrá un impacto enorme en los próximos años. El impacto en cada nivel es brutal. Por ejemplo, los niños de inicial, en muchos casos, llegarán sin base sólida a la primaria.

Secundaria, probablemente sea el nivel más abandonado. Son adolescentes en riesgo, que por la pandemia han dejado de estudiar para trabajar. La educación a distancia no suple la presencia del profesor. La interacción y contacto humano es clave para el aprendizaje y desarrollo. Dos horas de internet y televisión no reemplazan las horas de clase. Pese a ello no vemos lineamientos claros de cómo será el retorno a clases.

¿Cómo va a trabajar el sector educativo en los próximos 5 años? Es el planteamiento a hacer al próximo gobernante. La Educación, a partir de esta coyuntura, no debe ser solo un tema del Ministerio. Debe descentralizarse, los gobiernos locales deben asumir un rol más activo y deberían tener una estrategia de acompañamiento.