Educación virtual en Perú 2021: desafíos y ventajas de clases en pandemia

Ricardo Espinal Laurente

Ricardo43504674

13 Ene 2021 | 5:18 h
Escolares perderán hasta 11 meses de aprendizaje por mala calidad de educación a distancia en 2020. Foto: composición / Poliantea / Praxis Docente
Escolares perderán hasta 11 meses de aprendizaje por mala calidad de educación a distancia en 2020. Foto: composición / Poliantea / Praxis Docente

¿Cómo afrontar el nuevo año escolar? El especialista Javier Arroyo reflexiona sobre el rol de los profesores, la educación virtual y los mayores retos en plena pandemia.

La pandemia significó un punto de inflexión en nuestra manera de enseñar y aprender. Volvió obsoleto el método tradicional de aprendizaje. En este panorama, la educación virtual dejó de ser una alternativa para convertirse en la única opción viable durante el confinamiento, distanciando al profesor y la curiosidad que podría despertar la expresión creativa y conocimiento de sus alumnos.

“Ni los colegios, profesores o familias estaban preparados. No lo tenían integrado a su proyecto pedagógico. Varios jóvenes estudiantes se vieron perjudicados”, contó Javier Arroyo, cofundador de Smartick, lamentando que los estudiantes perdieran entre 3 a 11 meses de aprendizaje según un reciente estudio elaborado por McKinsey.

Una situación preocupante cuando Perú ocupa el puesto 64 de 77 países en los resultados de la prueba PISA. De las áreas evaluadas, el experto señaló que la tecnología ha jugado un rol fundamental en las matemáticas, dado que se trata de una materia secuencial donde cada concepto se apoya en el anterior. En ese sentido, métodos online de aprendizaje especializados en esa materia se han convertido en un poderoso aliado.

La educación remota también implicó un reto para el rol del estudiante, ya que lo ha obligado a tomar un papel más activo. (Foto: Generación Apps)

Los padres no son docentes

Gracias a este tipo de tecnología, los padres de familia que fungieron como profesores han sido los más beneficiados. En varios casos, sustituir al docente se trata de una tarea titánica con resultados poco satisfactorios. Se tuvo que improvisar sobre la marcha, los objetivos de aprendizaje pagaron las consecuencias y, en última instancia, se revaloró la docencia y el rol de los profesionales de la educación.

El maestro es insustituible

Aún con todos los progresos de la inteligencia artificial, Javier Arroyo enfatiza que el rol de un profesor es insustituible y que el futuro reside en las alianzas con instituciones educativas. “El mundo ha cambiado con la pandemia y se ha perdido el miedo a la tecnología. Con los resultados palpables y medibles, se ha superado la barrera hacia lo tecnológico creando una tendencia imparable”, finalizó.

El protagonismo de los alumnos

En un escenario tan excepcional donde el aprendizaje en casa ha ocupado lugares para el descanso y la fraternidad, fue muy difícil que los estudiantes no se distraigan y mantengan la atención en clases. Por ello, la importancia de fomentar diferentes estilos para que los estudiantes tomen conciencia de su propio aprendizaje, sean responsables de sus decisiones y protagonicen su camino al éxito.

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