Arequipa: Viviendas afectadas y a punto de colapsar por fuertes lluvias

Wilder Pari

Viviendas están en peligro inminente en la torrentera de San Lázaro. Foto: Rodrigo Talavera/La República.
Viviendas están en peligro inminente en la torrentera de San Lázaro. Foto: Rodrigo Talavera/La República.

Consecuencia. La lluvia torrencial del sábado inundó 35 viviendas y dejó otras 7 al borde del colapso. Las estructuras afectadas, se edificaron en zonas riesgosas, algunas son pasos naturales del agua. En Paucarpata, los vecinos de Pozo Negro responsabilizaron a su alcalde distrital José Supo y lo obligaron a huir de la zona.

La ciudad de Arequipa ha crecido sin orden. La planificación ante desastres naturales ha sido descartada no solo por sus habitantes, incluso por sus autoridades. Las falencias salen a flote en época de lluvias, donde la naturaleza reclama sus dominios. Un balance de la lluvia torrencial del último sábado, corrobora ello.

Un ejemplo es el distrito de Paucarpata, que reportó 35 viviendas inundadas, la mayoría en la zona de Pozo Negro. Este sector comprende la parte baja del cerro Rosaspata, una colina que se pobló en las dos últimas décadas con diferentes asentamientos humanos. Sin un trazado urbano, el agua de lluvia discurre hacia la quebrada principal por donde puede: las múltiples calles, que en algunos casos, son rutas de desfogue natural. Por una de estas vías, pasó el huaico que inundó hogares en los pueblos de Taller Buenavista y Naciones Unidas. En esta última, el lodo alcanzó una altura de 50 centímetros y dejo atrapados a tres vehículos.

Los damnificados ayer quitaron el barro con ayuda del personal del Ejército. Uno de los afectados fue Esteban Chambi (55). Un vehículo suyo estuvo entre los atrapados y su frentera quedó repleta de lodo. Culpó a obras públicas mal realizadas cerro arriba, que ahora desviarían el agua hacia su calle. Refiere que otros años el agua circulaba en menor grado y bastaba con sacos terreros para protegerse. A pesar del aviso de la naturaleza, no piensa salir de la zona. Indica tener letras bancarias por pagar además su trabajo es inestable. Es taxista, pero con Setare vencido.

Otra damnificada fue Darleny Tapia Fuentes (22). El huaico ingresó a todos los ambientes de su casa y afectó su mercadería (verduras). Ella vive alquilada junto a su pequeña hija. Mudarse sería lo ideal, pero refiere que su economía quedó dañada por la pandemia del coronavirus.

La vivienda de la familia Tapia Fuentes terminó atrapada en lodo. Foto: Rodrigo Talavera/La República.

Culpan al alcalde

Los vecinos responsabilizaron al alcalde de Paucarpata, José Supo, por no realizar un adecuado trabajo preventivo. Le reprochan haberse preocupado solo por reforzar la quebrada principal con enrocado, descuidando otras zonas. La autoridad se defendió ante la prensa, diciendo que el huaico bajó de la parte alta del cerro Rosaspata y para evitarlo, se necesitaría pavimentar todas las calles de la colina. Una tarea complicada y de enorme presupuesto.

La visita de Supo a la zona fue accidentada. Su llegada alteró a los vecinos, quienes también exigieron la presencia de gobernador regional Elmer Cáceres Llica. Ante los reclamos de la gente, Supo optó por marcharse en una camioneta de serenazgo. En su retirada, algunas personas echaron agua y tiraron piedras al vehículo.

Vecinos le hicieron reclamos al alcalde de Paucarpata, José Supo. Foto: Rodrigo Talavera/La República.

Sin cambios un año después

Otro problema en Pozo Negro, es la reducción de la quebrada principal, por una casa que se edificó en el cauce. Ello originó en febrero pasado el rebalse de la torrentera, que inundó otras viviendas. Casi un año después, la casa invasora permanece en la zona. La Municipalidad de Paucarpata y la Autoridad Nacional del Agua (ANA), se reprochan mutuamente por la inacción.

La subgerenta de Obras Privadas de Paucarpata, Flor Díaz Estrada, indicó que el ANA debe emitir una resolución que precise la invasión de la quebrada. Según el jefe del ANA en Arequipa, Roland Valencia, requieren previamente un estudio topográfico, que debe emitir la comuna de Paucarpata.

Además, de forma insólita, el cauce de la quebrada también fue reducido por una obra pública, que se habría construido en la gestión de Marcio Soto. Según el procurador distrital Luis Salinas, procederán con su demolición para recuperar la franja original.

Casas en riesgo de colapso

El riesgo de retar a la naturaleza también quedó en evidencia en la quebrada de San Lázaro, en el Cercado de Arequipa. Una parte del muro de contención se derrumbó y siete casas edificadas al borde de la torrentera, quedaron en peligro de colapso, según informó la subgerenta de Gestión de Riesgo y Desastres de la comuna provincial, Celia Linares.