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Reportan más de 35 incendios y clausuran 40 fiestas COVID en Año Nuevo

Óscar Chumpitaz

ochumpi

Incendio. Una de las emergencias de mayor magnitud ocurrió en San Juan de Lurigancho. Foto: difusión
Incendio. Una de las emergencias de mayor magnitud ocurrió en San Juan de Lurigancho. Foto: difusión

Negligencia en Lima y Callao. Almacén de SJL se prendió por pirotécnicos ilegales. Se detuvo a 400 personas en locales repletos.

La llegada del Año Nuevo era una prueba de fuego no solo para medir la capacidad de vigilancia policial sino el nivel de responsabilidad colectiva. La madrugada del 1° de enero no se superó el examen: hubo más de 35 incendios, se desbarataron 40 fiestas COVID y asesinaron a dos hombres en el Callao.

Pero eso no fue todo. Durante los operativos, la Policía y las Fuerzas Armadas detuvieron a 400 personas que infringieron las normas sanitarias e intervinieron 68 autos particulares, cuya circulación fue prohibida.

Como era de esperarse, la mayoría de los incendios fue provocado por fuegos artificiales que, pese a las advertencias, fueron comercializados en forma clandestina e ilegal.

Uno de ellos, el de mayor magnitud, ocurrió en un almacén de plásticos, en el asentamiento humano Brisas de Campoy, en San Juan de Lurigancho. Las llamas empezaron a extenderse poco después de la medianoche.

Las lenguas de fuego alcanzaron todo el recinto y tuvo que ser controlado por más de 100 bomberos de 25 compañías. Cinco horas después, los brigadistas evitaron que alcanzaran los predios aledaños.

“Lamentablemente, tuvimos casi un récord de incendios”, dijo el comandante de bomberos, Mario Casaretto.

Confirmó que durante la madrugada se registraron 35 incendios y 14 atenciones médicas, emergencias en Lima y Callao. En las distintas atenciones hubo siete personas heridas, cuatro de ellas por inhalación de humos tóxicos, tres por golpes y uno por quemaduras.

Se advirtió que esto iba a ocurrir, pero la negligencia pudo más que la pandemia. Pese a las advertencias, hubo quienes quisieron burlar las medidas y la Policía tuvo que ingresar a casi 40 locales para impedir que se realicen fiestas clandestinas de Año Nuevo.

Uno de los operativos fue realizado en la discoteca Terrazas, de la avenida Las Flores, en San Juan de Lurigancho, donde se intervino a 135 personas.

La negligencia también se vio en las playas del sur de Lima.

Y antes de celebrarse el Año Nuevo, Juan Carlos Cervera Colán (29) y Edward Hurtado Gonzaca (31) fueron asesinados a balazos en el Callao.