Economía familiar y descentralización son claves para hambre y anemia cero

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Agricultura familiar y educación nutricional son claves para enfrentar la anemia. Foto: difusión
Agricultura familiar y educación nutricional son claves para enfrentar la anemia. Foto: difusión

Así lo resaltan el gobernador regional de Huancavelica, funcionarios del Minsa, integrantes de Sierra Productiva y el presidente de Conveagro.

La agricultura familiar y la educación nutricional descentralizada son claves para erradicar el hambre y la anemia que afectan a la población, especialmente la más vulnerable, como son la infancia y la niñez. Así lo consideraron los expertos y autoridades en la reunión del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia que dirige el padre Gastón Garatea.

El gobernador de Huancavelica, Maciste Díaz, afirmó que se debe apoyar a la población en sus principales capacidades productivas: “Nuestra apuesta para luchar contra la anemia infantil es a través de la economía familiar, la agronomía familiar, capacitando y concientizando a la población”.

Agregó que por ello ha propuesto al Gobierno un plan para convertir Huancavelica en la “primera región orgánica del Perú y Sudamérica, apoyando la agricultura familiar”, junto a 716 organizaciones de productores de dicha región.

Por su parte, Carlos Paredes, de Sierra Productiva, señaló que el mejor comportamiento frente a la pandemia de la COVID-19 se observa en la comunidad campesina y en los distritos rurales donde viven en un aislamiento natural y no aglomerados.

“Han recibido alrededor de 2 millones de familiares que estaban en las ciudades, lo que ha provocado un crecimiento del área productiva rural. Se han creado 844.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que en las ciudades se han perdido 6 300 000 empleos. Es decir, en el campo está el futuro, está la nueva forma de vida y, además, la forma de asegurar una alimentación sana”, refirió.

Para Clímaco Cárdenas, presidente de Conveagro, “el hambre y la anemia se curan con los alimentos naturales que nacen de las manos de los agricultores familiares en el Perú”.

Precisó que “es increíble que nuestro país tenga uno de los indicadores más altos de esta enfermedad en la región a pesar de contar con productos altos en hierro, en carnes, cereales”. “Entendemos que la población no tiene acceso a esos alimentos. Hay alimentos en el Perú con calidad, pero ciertamente hay una gran distorsión de los hábitos alimenticios de empresas que nos incentivan a consumir alimentos procesados que no nutren”, acotó.

Finalmente, Jacqueline Lino, funcionaria del Ministerio de Salud, consideró que la emergencia sanitaria ha exigido extender o diversificar la forma en que se llega a la comunidad, de manera focalizada, casa por casa.

“La realidad nos está demostrando que en materia de control y prevención de la anemia es que el abordaje a las familias debe ser multisectorial e intergubernamental. Ciertamente lo que corresponde a Salud es una parte del abordaje, pero otro elemento importante es lo que sucede en el mismo hogar. Por ello enseñamos a las madres que la alimentación de los niños debe ser de calidad”, declaró.