Cifra de embarazadas en el sur aumentará por la pandemia

Liz Ferrer Rivera

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01 Nov 2020 | 6:33 h
La Republica

Esta opción la manejan especialistas de Tacna que confirmaron un ausentismo en los consultorios de planificación familiar durante los meses críticos del contagio de COVID-19 . Además, el uso de métodos anticonceptivos no tan eficaces.

El término “baby boom” significa incremento de la natalidad en Europa luego de la finalización de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Los estudios concluyen que tras un conflicto bélico o crisis económica, el número de nacimientos incrementa de forma considerable en los países en vías de desarrollo como el Perú.

La pandemia de la COVID-19 reúne esas características. Sus efectos fueron devastadores en la salud y economía de las personas. Muertes, cierre de empresas y desempleo. No se descarta un baby room. Eso lo veremos luego de que concluya la pandemia aún en desarrollo y con las estadísticas completas de parejas atendidas y controles prenatales del 2020 y 2021. En eso coincide la coordinadora de la estrategia sanitaria de Salud Sexual y Reproductiva en Tacna, Gloria Monroy Cárdenas. Por ejemplo, en esta región fronteriza, durante el primer semestre del año, los centros de salud del Ministerio de Salud, atendieron en Tacna a 5.790 con la entrega de métodos de planificación familiar. A esa estadística no se habían sumado las atenciones en el hospital regional Hipólito Unanue.

Monroy destacó que por lo usual en un año su sector suele atender de 18.000 mil a 19.000 parejas. Si trabajamos con la cifra del primer semestre casi la mitad de parejas no acudió a las consultas de planificación familiar. Estos consultorios no atendían, y si lo hacían lo efectuaban de no manera presencial.Se contactaron con sus pacientes (en su mayoría mujeres) vía telefónica para el recojo de los método anticonceptivos.

El preservativo masculino tuvo la mayor demanda, luego el inyectable trimestral. Antes de la pandemia este último era el más usado seguido de la píldora.

"Para colocarse un inyectable, la mujer debe pasar por una consulta. Lo mismo ocurre con la píldora, no puedes entregarla así sin más, mínimo debes tomarle la presión arterial de la mujer. Por la pandemia las parejas optaron por lo más fácil, el condón debido a su accesibilidad. “Era claro que no querían acudir a una cita médica”, comentó la obstetra.

Efectividad y riesgo

Según las cifras oficiales, las inyecciones trimestrales tienen menores posibilidades de un embarazo no deseado que el preservativo. La tasa de fallas del condón es de 15 embarazos por cada 100 mujeres en el primer año de uso. Mientras que el inyectable, 3 embarazos por cada 100 usuarias.

Las cifras, antes de la pandemia también son relevantes para evaluar un probable incremento de natalidad en el 2021. En el 2019, la prevalencia de uso de métodos anticonceptivos en el sur era baja y sus regiones estaban consideradas en ese ranking, salvo Moquegua donde más del 60% de mujeres en pareja usaban algún método moderno.

Según el Cuestionario del Hogar y Cuestionario Individual de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar del 2019, Puno tiene la estadística promedio más preocupante: solo el 38,6% de damas se protegían de embarazos no deseados usando un métodos modernos.

Incluso Puno lideraba a nivel país el ranking con menos prevalencia de uso de anticonceptivos modernos. En cuanto a la tasa de fecundidad, entre el 2017 y 2018, Tacna tenía la cifra promedio más baja (1,7 hijos por pareja) pero en todas las regiones se tuvieron hogares con hasta 4 o 5 hijos por hogar.

Futuro

El director de Salud y jefe del Comando COVID-19, Juan Cánepa Yzaga, declaró que aún es pronto para hablar de una explosición demográfica. Eso sí, reconoció que los establecimientos de salud estaban atendiendo de manera restringida la asesoría en planificación familiar. Ahora se retoma de a pocos. previa concertación de una cita.

También el hospital Hipólito Unanue no ha practicado durante los últimos siete meses vasectomías o ligaduras de trompas, ambos métodos de esterilización permanentes. Gloria Monroy recalcó que esas cirugías tampoco eran las más populares antes de la COVID-19.

Monroy recibió las expresiones de preocupación de parte de personal de salud de un establecimiento rural. Le detallaron que en el 2019 se atendían como máximo hasta 15 gestantes pero este año han tenido 26 embarazadas.

“También hay que evaluar la inmovilidad obligatoria que se tuvo los primeros meses de la pandemia. Los centros rurales pueden haber recibido más gestantes porque los trabajadoras del campo ya no volvían a la ciudad. Hay muchos aspectos que evaluar pero como dije, podremos tener mayor certeza cuando tengas las cifras completas del 2020.”, concluyó Monroy.

Uso de métodos y tasa de fecundidad antes de la pandemia

Opinión

José Luis Ramos, sociólogo

Relaciones sexuales aumentaron

En Latinoamérica la pandemia de la COVID-19 ha privado a muchas mujeres del acceso a métodos del control de la natalidad. Igualmente, las relaciones sexuales conyugales forzadas sutilmente o por la fuerza, sin duda han aumentado drásticamente. Y es usual que las crisis provoque una mayor natalidad.

Ello se sabrá cuando la crisis por la pandemia termine y, por ahora, no sabemos si esta terminará alguna vez. Si se presentara un crecimiento en la tasa de nacimientos en el país, creo que no será por decisión de las parejas, sino como consecuencia de la pobreza, entendida en su más amplio sentido.